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  EL PARTIDO NAZI O NSDAP

El NSDAP es el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei), más tristemente conocido como el Partido Nazi. El NSDAP consolidó a Hitler como líder absoluto y le llevó a ganar las elecciones alemanas de 1933 con 13.5 millones de votos convirtiendo la palabra "nazi" (nationalsozialismus o nacionalsocialismo) como término que definirá el sistema político de Alemania.

No cabe duda que Hitler, para llegar a ser máxima representación del partido, no dudó ni un instante en eliminar a los que, dentro de el NSDAP, se oponían a sus ideales agresivos lo que derivó en la Noche de los Cuchillos Largos.

La mujer como tal también jugó un papel importante en el Partido Nazi; Hitler estaba preocupado por el continuo descenso de la natalidad germana y el alto número de fallecimientos infantiles por lo que promovió una Asociación de Mujeres del NSDAP con la finalidad de aumentar la reproducción aria y extremar los cuidados sociales e higiénicos durante la maternidad.

Extracto del discurso de Adolf Hitler a la Asociación de Mujeres del NSDAP en Septiembre de 1934:

La expresión "emancipación de las mujeres" fue creada por intelectuales judíos. Si el mundo del hombre pertenece al ámbito del Estado, su lucha, su entusiasmo por dedicar sus fuerzas al servicio de la comunidad, entonces podemos decir que el mundo de la mujer es un mundo más pequeño; porque el mundo de la mujer es su marido, su familia, sus hijos, su casa ¿Qué sucedería en el mundo más grande si no hubiese nadie cuidando del pequeño?  El mundo grande no puede sobrevivir sin la estabilidad del pequeño. Creemos que las mujeres no deben interferir en el mundo del hombre. Creemos que lo natural es que los dos mundos sigan siendo distintos.

El NSDAP constituyó el partido mayoritario alemán sin una oposición significativa desde 1933 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial que ya contaba con más de 14 millones de afiliados al partido; una vez concluido el conflicto fue declarado ilegal y todos sus líderes detenidos y procesados por el Tribunal de Nuremberg bajo los cargos de crímenes contra la Humanidad.

La fuerza del Partido Nazi consistió principalmente en unos discursos bien redactados y dirigidos a la enorme población alemana descontenta por los problemas del creciente paro y que encontraron en Adolf Hitler un encauzamiento a sus frustraciones sociales y laborales. 

Véase la siguiente tabla en la que se detalla el paralelismo entre en crecimiento del NSDAP y la población parada que votaba a este partido:

Declaración del Partido Nazi sobre la autoridad de Adolf Hitler como Führer:

"Por la autoridad de la ley sobre el Jefe de Estado del Reich alemán, fechado el 1 de Agosto de 1934, el cargo de Presidente del Reich se ha unido al de Canciller del Reich. En consecuencia, los poderes que poseía previamente el Presidente del Reich se han transferido al Führer, Adolf Hitler. Por esta ley, el gobierno del Partido y el Estado se han fusionado.

Por deseo del Führer, se realizó un plebiscito sobre esta ley el 19 de Agosto de 1934. Ese día el pueblo alemán eligió como su único líder a Adolf Hitler. Él es sólo responsable ante su conciencia y ante la nación alemana."



Detalle de la estructura interna del Partido Nazi.

Las 18 divisiones que componían el Partido Nazi.

En los siguientes listados se detallan los tres gabinetes políticos en Alemania en los que el NSDAP obtuvo representación:

1932: GABINETE DE FRANZ VON PAPEN:

Franz von Papen (sin partido): Canciller

Franz Gurtner (DNVP): Ministro de Justicia

Hermann Warmblod (sin partido): Ministro de Economía

Hugo Schaffler (sin partido): Ministro de Trabajo

Johann Ludwig von Krosigk (sin partido): Ministro de Finanzas

Johannes Popitz (sin partido): Ministro sin Cartera

Konstantin von Neurath (sin partido): Ministro de Asuntos Exteriores

Magnus von Braun (DNVP): Ministro de Agricultura y Alimentación

Paul Eltz von Rubenbach  (sin partido): Ministro de Correos y Ministro de Transportes

Wilhelm von Gayl: Ministro del Interior

1932-1933: GABINETE DE KURT VON SCHLEICHER:

Kurt von Scheleicher (sin partido): Canciller

Franz Bracht (sin partido): Ministro del Interior

Franz Gutner (DNVP): Ministro de Justicia

Friedrich Syrup (sin partido): Ministro de Trabajo

Hermann Warmbold (sin partido): Ministro de Economía

Johann Ludwig (sin partido): Ministro de Finanzas

Johannes Popitz (sin partido): Ministro sin Cartera

Konstantin von Neurath (sin partido): Ministro de Asuntos Exteriores

Kurt von Scheleiter (sin partido): Ministro de Defensa

Magnus von Braun (DNPV): Ministro de Agricultura y Alimentación

Paul Eltz von Rubenbach (sin partido): Ministro de Correos y Ministro de Transportes

1933: GABINETE DE ADOLF HITLER:

Adolf Hitler (NDSAP): Canciller

Alfred Hugenberg (DNVP): Ministro de Economía, Agricultura y Alimentación

Franz Gurtner (DNVP): Ministro de Justicia

Gunther Gerecke (CL): Ministro de Empleo

Hermann Goering (NSDAP): Ministro sin Cartera

Johann Ludwig von Krosigk (sin partido): Ministro de Finanzas

Konstantin von Neurath (sin partido): Ministro de Asuntos Exteriores

Paul Eltz von Rubenbach (sin partido): Ministro de Correos y Transporte

Franz Seldte (sin partido): Ministro de Trabajo

Franz von Papen (sin partido): Vicecanciller y Comisario del Reich para Rusia

Werner von Blomberg (sin partido): Ministro de Defensa

Wilhelm Frick (NSDAP): Ministro del Interior

REPRESENTANTES DE GOBIERNO PROVENIENTES DEL NSDAP EN 1936:

Adolf Hitler:  Führer y Canciller del Reich

Rudolf Hess:  Lugarteniente del Führer

Martin Bormann:  Lugarteniente del Führer

Franz Schwarz:  Tesorero

Walter Buch:  Tribunal Supremo del NSDAP

W. Grimm:  Tribunal Supremo del NSDAP

Wilhelm Frick:  Líder de la Delegación Reichtag

Robert Ley:  Frente Alemán del Trabajo y Organizaciones Políticas (CADRES)

Joseph Paul Goebbels:  Ministro de Propaganda nazi

Otto Dietrich:  Jefe de Prensa

Max Amann:  Jefe adjunto de Prensa

Philipp Bouhler:  Literatura nazi

Richard Walther Darré:  Ministro de Agricultura y Líder de Campesinos del Reich

Hans Frank:  Agente de la Ley del Reich

Alfred Rosenberg:  Representante de la Política Exterior

Franz von Epp:  Líder de la Sociedad Colonial

Baldur von Schirach:  Líder de las Juventudes Hitlerianas

Victor Lutze:  Líder de la SA

Konstantin Hierl:  Servicio de Trabajo del Reich

A. Huhnlein:  Federación Nacionalsocialista del Motor

Heinrich Himmler:  Líder de la SS del Reich y Jefe de la Policía alemana

GOBIERNO NAZI Y PRINCIPALES MINISTERIOS A FECHA 1 DE SEPTIEMBRE DE 1936:

Adolf Hitler: Führer y Canciller del Reich

Richard Walther Darré: Ministro de Agricultura

Konstantin von Neurath: Ministro de Asuntos Exteriores

Hermann Goering: Jefe de la Luftwaffe (Aviación militar)

Berhhard Rust: Ministro de Ciencias, Educación y Cultura

Paul Eltz von Rubencbach: Ministro de Correos y Comunicaciones

Werner von Blomberg: Ministro de Defensa

Walther Funk: Ministro de Economía

Johann Ludwig von Krosigk: Ministro de Finanzas

Joseph Paul Goebbels: Ministro de Instrucción Pública y Propaganda

Franz Gurtner: Ministro del Interior

Hans Kerrl: Jefe del Departamento de Religión

Franz Seldte: Ministro de Trabajo

GOBIERNO NAZI Y PRINCIPALES MINISTERIOS DE SEPTIEMBRE DE 1943 A MAYO DE 1945:

 PUESTO / MINISTERIO

 SEPTIEMBRE DE 1943

 ABRIL DE 1945

 MAYO DE 1945

 Führer y Canciller

 Adolf Hitler

 Adolf Hitler

 Karl Doenitz

 Agricultura

 Herbert Backe

 Herbert Backe

 Herbert Backe

 Armamento y Municiones

 Albert Speer

 Albert Speer

 Karl Saur

 Asuntos Exteriores

 Joachim von Ribbentrop

 Joachim von Ribbentrop

 Arthur Seyss Inquart

 Aviación

 Hermann Goering

 Hermann Goering

-----

 Ciencias, Educación
 y Cultura

 Berhhard Rust

 Berhhard Rust

 Berhhard Rust

 Correos y
 Comunicaciones

 Wilhelm Ohnesorge

 Wilhelm Ohnesorge

 Wilhelm Ohnesorge

 Defensa

-----

-----

 Karl Doenitz

 Economía

 Walther Funk

 Walther Funk

 Walther Funk

 Finanzas

 Johann Ludwig
 von Krosigk

 Johann Ludwig
 von Krosigk

 Johann Ludwig
 von Krosigk

 Instrucción Pública
 y Propaganda

 Joseph Paul Goebbels

 Werner Naumann

 Werner Naumann

 Interior

 Heinrich Himmler

 Heinrich Himmler

 Paul Giesler

 Justicia

 Otto Thierack

 Otto Thierack

 Otto Thierack

 Religión

 Hermann Muhs

 Hermann Muhs

 Hermann Muhs

 Territorios Ocupados
 del Este

 Alfred Rosenberg

 Alfred Rosenberg

-----

 Trabajo

 Franz Seldte

 Franz Seldte

 Theodor Hupfauer

Listado de los 252 mandos civiles y militares que fueron miembros del NSDAP:

Achim Gercke

Gunter d'Alquen

Kurt Freiherr von Schroder

Adolf Eichmann

Gustav Adolf Scheel

Kurt Gerstein

Adolf Hitler

Gustav Krupp

Kurt Gruber

Adolf Lenk

Gustav Simon

Kurt Mayer 

Adolf Wagner

Hanna Reitsch

Kurt Meyer

Adolf Ziegler 

Hanns Johst 

Kurt Schmitt

Adrian von Renteln

Hanns Kerrl

Leonardo Conti

Albert Forster 

Hanns Ludin 

Ludolf von Alvensleben 

Albert Speer

Hanns Rauter 

Ludwig Fischer

Albert Vogler

Hans Aumeier 

Martin Bormann

Albrecht Schmelt

Hans Biebow

Martin Luther

Alfred Baeumler

Hans Frank

Matthes Ziegler

Alfred Helmut Naujoks

Hans Fritzsche

Max Amann

Alfred Jodl 

Hans Gunther 

Max Koegel

Alfred Meyer

Hans Hinkel

Max Winkler

Alfred Rosenberg

Hans Juttner

Michael Lippert

Alois Brunner 

Hans Lammers 

Odilo Globocnik

Amon Goeth

Hans Schemm 

Oskar Dirlewanger 

Anton Burger

Hans Trummler 

Oswald Pohl 

Arthur Axmann

Hans von Tschammer U. O.

Otto Dietrich

Arthur Greiser 

Hans Zoberlein

Otto Herzog

Arthur Liebehenschel

Hans-Adolf Prutzmann

Otto Ohlendorf

Arthur Nebe

Hans-Friedrich Blunck

Otto Paul

Arthur Schurmann

Heinrich Class 

Otto Steinbrink

Arthur Seyss-Inquart

Heinrich Heim

Otto Strasser

August Eigruber

Heinrich Himmler

Otto Thierack

August Heissmeyer 

Heinrich Muller 

Otto von Stulpnagel

August Hirt

Heinrich Schwarz

Otto Wagener

Baldur von Schirach

Heinz Auerswald 

Paul Blobel

Benno von Arent

Helmut Knochen

Paul Hausser 

Bernhard Kruger 

Helmuth von Pannwitz 

Paul Pleiger

Bernhard Rust

Henry Picker 

Paul Schmitthenner 

Carl Clauberg

Herbert Backe

Philipp Bouhler

Carl Schmitt

Herbert Lange

Reinhard Heydrich

Christian Weber 

Herbert Mehlborn 

Richard Baer

Christian Wirth

Hermann Esser

Richard Euringer 

Claus von Stauffenberg

Hermann Goering

Richard Glucks

Dietrich Klagges

Hermann Hofle

Richard Walther Darré

Dietrich Loder

Hermann Neef 

Robert Ley

Emanuel Schaefer 

Hermann Rauschning

Robert Ritter von Greim

Emile Maurice

Hermann Voss

Robert Wagner

Erich Hilgenfeldt

Hermann Wirth

Robert Wetzel 

Erich Koch

Herta Oberheuser

Roland Freisler

Erich Priebke

Hilmar Wackerle

Rolf Rienhardt

Erich Rajakowitsch

Hinrich Lohse

Rudolf Hess

Erich von dem Bach

Hjalmar Schacht

Rudolf Hoss 

Ernst Boepple 

Horst Bohme

Rudolf Jung

Ernst Hanfstaengel

Horst Dressler-Andress 

Rudolf Rahn

Ernst Jarosch

Horst Wessel 

Salomon Franz von Pfeffer 

Ernst Kaltenbrunner

Ilse Koch

Siegfried Seidl 

Enst Rohm

Irmfried Eberl

Sigmund Rascher 

Ernst Rudin

Joachim Peiper

Theodor Eicke

Ernst Udet

Joachim von Ribbentrop

Ulrich Greifelt

Ernst Wilhelm Bohle

Johannes Stark 

Victor Brack

Erwin Rommel 

Josef Blosche

Viktor Lutze 

Erwin Rosener 

Josef Burckel 

Walter Buch

Eugen Hadamovsky

Josef Kramer

Walter Gross

Eugen Mundler 

Josef Terboven

Walter Reder 

Franz Gurtner

Josef Wagner 

Walter Schellenberg

Franz Hayler

Joseph Dietrich

Walter Stang

Franz Hofer 

Joseph Mengele

Walther Funk

Franz Konrad

Joseph Paul Goebbels

Walther Hewel 

Franz Schlegelberger

Julius Lippert 

Walther Rauff 

Franz Seldte

Julius Streicher

Walther Schultze

Franz Stangl

Jurgen Stroop

Werner Best 

Franz von Pfeffer

Karl Brandt

Werner Catel

Franz Xaver Schwarz

Karl Buck

Werner Heyde 

Franz Ziereis

Karl Doenitz

Werner von Blomberg

Friedrich Jeckeln

Karl Fiehler

Werner von Lorenz 

Friedrich Rainer

Karl Gebhardt

Wilhelm Canaris

Friedrich Syrup

Karl Hanke

Wilhelm Frick

Friedrich Wilhelm Kruger

Karl Hermann Frank

Wilhelm Gocke 

Fritz Hartjenstein

Karl Holz

Wilhelm Grimm

Fritz Krebs

Karl Jager

Wilhelm Keppler 

Fritz Reinhardt

Karl Kaufmann

Wilhelm Kleinmann 

Fritz Sauckel

Karl Neuhaus

Wilhelm Koppe 

Fritz Todt

Karl Otto Koch

Wilhelm Loeper

Georg Loerner

Karl Rahm 

Wilhelm Reinhard 

Gerhard Wagner 

Karl Wolff

Wilhelm Ruder

Gertrud Scholtz-Klink

Karoly Kampmann

Wilhelm Schepmann 

Giselher Wirsing

Konrad Meyer

Wilhelm von Keitel

Gottfried Graf von Bismarck

Konstantin Hierl 

Wilhelm Weiss 

Gottlob Berger

Konstantin von Neurath

Wilhelm Ziegler 

Gregor Strasser

Kurt Daluege

Xavier Vallat

Miembros del NSDAP entre los años 1923 y 1945:

Afiliación al NSDAP por edades:

 

Dos imágenes sobre diferentes congresos del Partido Nazi.

  LAS FOTOS OLVIDADAS: HANS THOMSEN, EL HOMBRE DEL NSDAP EN ESPAÑA

EL MUNDO.ES / 14-06-2009

EXCLUSIVA / FOTOS HISTÓRICAS QUE HAN ESTADO ESCONDIDAS 60 AÑOS

LA PISTA PERDIDA DEL HOMBRE DE HITLER EN ESPAÑA

Encontramos cerca de Oviedo los álbumes del jefe del Partido Nazi en España entre 1939 y 1945, con fotos inéditas de la gran presencia alemana y del encuentro de Hendaya, donde se ve a Franco más bajito que a Hitler. Thomsen, jefe del Partido Nazi en España, dejó dos álbumes al huir en 1945 que contienen cientos de fotos de la época con actos nazis en ciudades españolas. Han estado en casa de un asturiano que lo conoció cuando estudiaba en Madrid y su mujer las encontró en el desván de su casa cuando se disponía a limpiar.

JOSEFA PAREDES

Era un hombre muy serio. Su estatura sobrecogía, parecía una estatua de dos metros. Era el clásico alemán que impresionaba a todo el mundo». El hombre así descrito se llamaba Hans Thomsen y fue el jefe del Partido Nacionalsocialista (NSDAP) en España desde 1939 hasta la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial. Un hombre serio y sobrecogedor que sólo sonreía cuando estaba con su mujer y sus hijos y que, al abandonar Madrid reclamado por los aliados, desapareció de la Historia dejando tras de sí dos álbumes de fotos de las actividades nazis en España. 450 imágenes inéditas ocultas durante más de 60 años. Hasta ahora.

La pista perdida que Thomsen dejó en Madrid estaba oculta en el desván de una casa de pueblo en el concejo asturiano de Ponga, cerca de Cangas de Onís. Hace unos meses Rosa López, de 57 años, subió un día al desván para limpiar. Al abrir una de las polvorientas cajas de cartón apareció un gran libro marrón, encuadernado en cuero, con el escudo del Tercer Reich. La mujer no daba crédito a lo que veía. En la primera página, la rúbrica de Himmler, el comandante en jefe de la SS, el ejecutor del Holocausto. La fecha: 21 de octubre de 1940. La ciudad: Madrid.

Bajo el gran libro de firmas, duras y angulosas firmas alemanas, se escondían los dos álbumes de fotos de tapas repujadas a mano y gruesas hojas de fibra vegetal tintada. Cientos de fotos: la calle de Alcalá flanqueada de inmensas esvásticas, Las Ventas a reventar de gente brazo en alto, cruces gamadas en el Monasterio del Escorial. Altos cargos franquistas y la cúpula del Estado Nazi en San Sebastián, Valencia, Barcelona, Toledo. Niños saludando marciales ante gigantescos retratos del Führer. Páginas y páginas de fotos nunca vistas del encuentro entre Franco y Hitler en Hendaya. Tétricos ataúdes cubiertos por banderas nazis. Y siempre aquel hombre. Un hombre muy alto y sobrecogedor. 

-¿Qué es todo esto, Manuel? 

Manuel Sánchez Bretón, el marido de Rosa, tiene 90 años y aún recuerda a Hans Thomsen, aquel impresionante alemán que, dice, «parecía una estatua de dos metros». Un «gigante» a quien conoció cuando estudiaba Ingeniería de Caminos en Madrid y de cuya historia acabaría siendo custodio. Cuando Thomsen abandonó Madrid, entregó sus fotos a su vecino Andrés Rodríguez-Villa, procurador falangista en Cortes. Y éste decidió quitárselas de encima -no fuera a ser- confiándoselas a su amigo Manuel, un estudiante asturiano de 24 años que vivía en una pensión de la calle Arenal. Se quedaron en Madrid con él hasta que volvió a Asturias en 1970. Las guardó en el desván del pueblo. Y no las volvió a mirar. 

«Estuve en casa de Thomsen dos o tres veces con Rodríguez-Villa. Allí conocí a su mujer, Lizzie, y a sus hijos, cuatro o cinco chavales de entre 5 y 12 años. Cuando Villa me dio los libros para que los guardara, él no le dio mayor importancia y a mí tampoco me sorprendió. Nunca me pidieron que hiciera nada por ellos, ni que entrara en el partido. En aquella casa nunca se hablaba de política». 

Thomsen no hablaba de política en casa (un chalé de la colonia de El Viso) porque bastante tenía fuera, encargado de resucitar las escuálidas fuerzas del partido en Madrid. Durante la Guerra Civil vivían en España entre 15.000 y 30.000 alemanes (según las fuentes) pero muy pocos, sólo unos 700, engrosaban las filas nacionalsocialistas. Sin embargo, una vez acabada la contienda en 1939, los alemanes residentes en España se lanzaron en masa a por carnés del partido. Tenían miedo. 

LA GESTAPO ESPAÑOLA 

En 1938, Martínez Anido, ministro de Orden Público, y Himmler, jefe de la Gestapo, firmaron un convenio por el que cualquier alemán sospechoso de no secundar la causa nazi podía ser detenido y devuelto a Alemania sin pruebas ni juicio. Paul Winzer, jefe de la Gestapo en Madrid, hostigaba a la colonia alemana y Thomsen veía alargarse su lista de afiliados con los atemorizados compatriotas que no querían pasar por desafectos al Führer. 

El álbum de Thomsen comienza el 28 de marzo de 1939, día en que los nacionales entraron en Madrid. Casi cinco semanas después, el 1 de mayo, los nazis españoles, con su jefe a la cabeza, participan en una marcha por la capital. En septiembre, grandes cruces gamadas ondean orgullosas en la embajada de la calle Fortuny. Después colgarían más en la Casa de Alemania, sede del partido en Madrid, inaugurada en febrero de 1940. Decenas de personas celebraron, el 20 de abril, el cumpleaños del Führer con el saludo del fascio. Adinerados empresarios alemanes aceptaron colaborar con el Reich para no perder su privilegiada posición en Madrid, dejando que los espías alemanes se colaran en sus plantillas disfrazados de ejecutivos. Allí, en el Ritz y en la embajada se celebraban elegantes banquetes en una ciudad famélica que vivía del racionamiento. 

En su despacho de la Casa Alemana, Thomsen organizaba sus incesantes contactos con los más destacados falangistas: Muñoz Grandes, secretario general del Movimiento, Gerardo Salvador Merino, dirigente nacional del Sindicato, y sobre todo Serrano Súñer, ministro entonces de Exteriores y germanófilo recalcitrante, creador de la División Azul. 

Si el hombre que vistió a 50.000 españoles con el uniforme de la Wehrmatch admiraba a los nazis y trataba de agradar a su jefe en España, el sentimiento no era recíproco. Y los informes que Thomsen enviaba a Berlín eran demoledores. «El jefe del partido nacionalsocialista en España, Thomsen, nos informa sobre la situación allí», anota Goebbels en su diario en 1941. «Franco y Súñer están totalmente entregados al clericalismo, carecen de apoyo popular, ni siquiera han comenzado a ocuparse de cuestiones sociales. Hay un caos tremendo. La Falange no tiene ninguna influencia. Mucha grandeza pero nada detrás. Se admira a Alemania como país de las maravillas. Muchos desean que vayamos allí a poner orden. Esta es la imagen de un país después de una revolución que ha causado casi dos millones de muertos. Y encima es aliado nuestro. ¡Espantoso! Menos mal que no hemos apostado por esa carta».

A Thomsen, parte del engranaje del férreo Partido Nazi, debían asombrarle las chapuceras intrigas de militares y falangistas en los primeros años del régimen. Pero ellos se las tomaban en serio. Los falangistas, que perdían posiciones ante unos militares reacios a entrar en guerra, acudieron a él. Querían ayuda alemana para matar a Franco: «Un pequeño núcleo de camisas viejas se mostraba tan descontento con Franco que, a fines de 1939, organizaron un complot para asesinarle. Acabaron volviéndose hacia Hans Thomsen, el Landesgruppleiter del Partido Nacionalsocialista en España, para pedir ayuda. De todos modos, el gobierno alemán, parece ser, se negó a concederla a menos que los falangistas aceptasen colocarse directamente bajo las órdenes de Hitler», escribe el historiador norteamericano Stanley G. Payne. 

En marzo de 1941, los conspiradores falangistas cancelaron el magnicidio. «Después declararon que Thomsen iba a ofrecerles su apoyo, o podría haberlo hecho, siguiendo premisas que hubieran reducido a España a la condición de país satélite, lo cual les habría colocado a las órdenes directas del Führer». 

No fue la única conspiración en la que Thomsen tuvo que intervenir. «A finales de mayo de 1941, apareció de repente en Berlín diciendo que un grupo de generales planeaba un golpe para eliminar a Serrano y constituir un nuevo gobierno castrense y falangista dirigido por Franco, pero temían que Hitler pudiera intervenir violentamente. Según Thomsen, buscaban orientación sobre cómo coordinar su iniciativa con la política alemana. Ribbentrop [ministro de Exteriores alemán] calibró correctamente la superficialidad de esa conspiración y se ocupó de que ninguna intriga política desestabilizase la situación [...]», relata Payne. 

Entre complot y complot, Thom sen tenía sus ratos de (dudoso) esparcimiento en los eventos multitudinarios que organizaba con los falangistas para mayor gloria del Führer. Como un concierto en la plaza de Las Ventas, en octubre de 1940, con 300 músicos militares tocando ante un tendido rendido, brazo en alto, al son del himno germano. 

También le tocó ir de entierros: el de Primo de Rivera en El Escorial, donde saludó al mariscal Petain (embajador galo en Madrid) un mes antes de que los alemanes entraran en Francia. El del embajador Von Moltke, cuya impresionante comitiva fúnebre paseó el cadáver junto a la Cibeles. Y a las exequias sin boato de los soldados muertos que, al pasar, dejaban submarinos alemanes en las costas de Galicia y Cataluña. 

«QUE AMEN A ALEMANIA» 

«Todo alemán en el exterior tiene que vivir de modo que el extranjero, según sus normas, deba estimar y, quizá, incluso amar a Alemania». Himmler lo escribió en la primera página del libro de firmas de Thomsen el 21 de octubre de 1940. Mientras él exterminaba a millones de personas y media Europa odiaba a Alemania, Thomsen hacía lo que podía por cumplir la cínica orden del superior. 

En febrero de 1941, Thomsen visitó Santander tras el gran incendio, repartiendo víveres donados por el partido. Y en diciembre del 42 le entregó al secretario general de Falange, José Luis Arrese, 20.000 pesetas para el aguinaldo de los soldados de la División Azul. Hacía sus deberes. Con Hans Lazar, jefe de prensa de la Embajada, impregnaba los periódicos de propaganda fascista. Y Himmler podía estar contento. Algunos españoles amaban a Alemania. 

En las últimas fotos se ve a Thomsen subiendo a un tren. No se iba definitivamente. Siguió en Madrid hasta que fue repatriado en 1946. Después se perdió su pista. Manuel Sánchez averiguó que fue «retenido» unos meses por los aliados pero nunca fue juzgado. No supo más de su altísimo y fugaz conocido alemán. Tampoco de Rodríguez-Villa, el hombre que le confió las fotos, hasta que leyó en su obituario, hace 11 años, que fue jefe de Asuntos Sociales con Franco y, después, representó en España los intereses del grupo Krupp, cuyo patrón fue procesado en Nüremberg por esclavizar judíos. 

Aquel hombre puso la Historia en manos de un estudiante. Pero a un chaval en el Madrid de los 40 le impresionaba más un tipo de dos metros que una esvástica en un libro. No le impactaron aquellas fotos. Las guardó en una caja. Y se olvidó.

El álbum de Thomsen

Bajo el gran libro de firmas, duras y angulosas firmas alemanas, se escondían los dos álbumes de fotos de tapas repujadas a mano y gruesas hojas de fibra vegetal tintada. Cientos de fotos: la calle de Alcalá flanqueada de inmensas esvásticas, Las Ventas a reventar de gente brazo en alto, cruces gamadas en el Monasterio del Escorial. Altos cargos franquistas y la cúpula del Estado Nazi en San Sebastián, Valencia, Barcelona, Toledo. Niños saludando marciales ante gigantescos retratos del Führer. Páginas y páginas de fotos nunca vistas del encuentro entre Franco y Hitler en Hendaya. Tétricos ataúdes cubiertos por banderas nazis. Y siempre aquel hombre. Un hombre muy alto y sobrecogedor.

Entre 1939 y 1945 se multiplicaron los afiliados en España al Partido Nazi.
"Muchos quieren que vayamos allí a poner orden", decía Goebbels

Cuando Thomsen abandonó Madrid, entregó sus fotos a su vecino Andrés Rodríguez-Villa, procurador falangista en Cortes. Y éste decidió quitárselas de encima -no fuera a ser- confiándoselas a su amigo Manuel, un estudiante asturiano de 24 años que vivía en una pensión de la calle Arenal. Se quedaron en Madrid con él hasta que volvió a Asturias en 1970. Las guardó en el desván del pueblo. Y no las volvió a mirar.

"Estuve en casa de Thomsen dos o tres veces con Rodríguez-Villa. Allí conocí a su mujer, Lizzie, y a sus hijos, cuatro o cinco chavales de entre 5 y 12 años. Cuando Villa me dio los libros para que los guardara, él no le dio mayor importancia y a mí tampoco me sorprendió. Nunca me pidieron que hiciera nada por ellos, ni que entrara en el partido. En aquella casa nunca se hablaba de política", cuenta Manuel.

Desprecio a los falangistas

Thomsen no hablaba de política en casa (un chalé de la colonia de El Viso) porque bastante tenía fuera, encargado de resucitar las escuálidas fuerzas del partido en Madrid. Durante la Guerra Civil vivían en España entre 15.000 y 30.000 alemanes (según las fuentes) pero muy pocos, sólo unos 700, engrosaban las filas nacionalsocialistas. Sin embargo, una vez acabada la contienda en 1939, los alemanes residentes en España se lanzaron en masa a por carnés del partido. Tenían miedo.

Sin embargo, pese a la germanofilia sin tapujos de la que hacía gala la plana mayor de la Falange en los primeros años del franquismo, los informes que Thomsen enviaba a Berlín eran demoledores.

"El jefe del partido nacionalsocialista en España, Thomsen, nos informa sobre la situación allí", anota Goebbels en su diario en 1941. "Franco y Súñer están totalmente entregados al clericalismo, carecen de apoyo popular, ni siquiera han comenzado a ocuparse de cuestiones sociales. Hay un caos tremendo. La Falange no tiene ninguna influencia. Mucha grandeza pero nada detrás".

FOTOGRAFÍAS DE HANS THOMSEN DURANTE SU ESTANCIA EN ESPAÑA

Hans Thomsen en Sabadell durante 1941.

Hans Thomsen durante una comida en su chalet de El Viso (Madrid)

Hans Thomsen vivía en un chalet de El Viso (Madrid) junto a su esposa Lizzie y sus hijos. En 1946 fue repatriado forzosamente aunque su familia permaneció en España unos 3 meses más; Hans fue detenido por tropas aliadas y tras ser interrogado se le liberó sin cargos. Jamás se supo nada más de él. 



 

PELÍCULAS RELACIONADAS


Fiesta del Partido Nazi en Nuremberg en 1934 (película original)

El ascenso del Partido Nazi - El mayor error de Hitler.

Fotografías antiguas del Partido Nazi o "NSDAP".

 

  IMÁGENES RELACIONADAS

Carta de un afiliado al NSDAP.

"Carnet de Salud" de los miembros del Partido Nazi.

Mitin nazi en Berlín en Octubre de 1932: "Nuestro mayor poder, sin embargo, no es suficiente, el Nivel de Maestro no es poderoso, encabezado por judíos. Vamos a deshacernos de ellos. Necesitamos su voto para encender el fuego de la lucha en contra de nuestros explotadores... Con la gente, para el pueblo, tengamos el poder.

  DOCUMENTOS ADICIONALES

 

Óigase el himno del Partido Nazi: "Himno 1"   -   "Himno 2" (MP3)

Véase el documento "La Logia Thule" que detalla los comienzos del Partido Nazi y su posterior lanzamiento al poder alemán.

Véase el documento "Informe de los Servicios Secretos de los Estados Unidos sobre la ilegalidad del Partido Nazi entre 1935-1936".

Véase el documento "El desarrollo de las Juventudes Hitlerianas y la SS como afiliados al NSDAP".

Véase el documento "El culto a la esvástica. Teatro político de Nuremberg entre 1933 y 1938", por Berkeley Hirsh en 2012.

Véase el documento "El desencadenamiento del odio. El NSDAP y la sociedad alemana entre 1919 y 1933", por el Dr. Klaus Saul.

 


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