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Propaganda de la 
empresa Topf e Hijos

Kurt Prufer



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31-07-2011

 

  CREMATORIOS E INCINERACIONES

Parte final del proceso de exterminio ideado por Hitler, los crematorios eran salas anexas a las cámaras de gas en donde los sonderkommandos (prisioneros destinados a estos menesteres) introducían los cadáveres de los prisioneros asesinados para ser reducidos a cenizas.

Todo estaba estudiado; se crearon hornos con una capacidad específica por la que cabían en cada uno de ellos y a la vez una persona de complexión normal o gruesa, una mujer y un niño; según los cálculos la grasa humana fundida y extraída de esta operación ayudaba primero a la combustión de los cuerpos y ahorraba después petróleo o carbón a la Alemania nazi.

La grasa humana sobrante era destinada en parte a la fabricación de jabón y los huesos se trituraban en máquinas especiales que quedaban reducidos a casi polvo (ver imágenes inferiores)

Los miembros del Sonderkommando 1005 del campo de exterminio 
de Janowska (David Manusevitz en el centro y Moses Korn a la 
derecha) posan ante la máquina trituradora de huesos humanos.


Moses Korn ante la máquina trituradora.

Si algún sonderkommando era sorprendido avisando de este destino a los prisioneros recién llegados se le introducía vivo en un horno y moría abrasado.

El principal distribuidor de hornos crematorios fue la empresa siderúrgica situada en Erfurt (Alemania) "Topf e Hijos"; creada en 1878 por Johann Andreas Topf y posteriormente dirigida por sus hijos Ernst Wolfgang y Ludwig Topf, se convirtieron en especialistas en la fabricación de hornos para panaderías y minería en general. A primeros del siglo XX y con el novedoso sistema de eliminar los cadáveres por medio de la cremación en vez de la inhumación o enterramiento "Topf e Hijos" desarrollan un horno especial para seres humanos que era comprado principalmente por empresas funerarias locales.

La llegada del nazismo trae consigo el asesinato masivo; los hornos crematorios normales no son suficientes para eliminar tantos cadáveres que salen de las cámaras de gas por lo que se encarga a "Topf e Hijos" que diseñe unos hornos capaces de acelerar el proceso. Es el ingeniero Kurt Prufer quien consigue el proyecto y supervisa el funcionamiento correcto de sus hornos mediante unas 12 visitas a Auschwitz para comprobar que no se producen grietas y que la grasa humana sirve de combustible. Desde este momento "Topf e Hijos" fueron los principales suministradores de hornos crematorios destinados a todos los campos de concentración y exterminio de Europa.

Cabe destacar que este macabro negocio solamente sirvió para casi arruinar a "Topf e Hijos" ya que si el 40% de su producción era la de estos hornos solamente cobraron el 1% del total facturado y aunque reclamaron el dinero de sus facturas a la SS de poco les sirvió ya que los verdugos, como dueños y señores de todo el sistema concentracionario, pagaban cuando les apetecía sin dar explicaciones.

Cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, la empresa "Topf e Hijos" quedó en el lado soviético y el 31 de Mayo de 1945 Ludwig Topf se suicidó dejando unas notas de despedida en la que se puede leer lo siguiente:

"Siempre fui una persona decente, todo lo contrario a un nazi. Todo el mundo lo sabe. Nunca hice conscientemente y con intención algún mal, pero me lo han hecho a mí".

El ingeniero Kurt Prufer fue detenido por las tropas soviéticas para ser interrogado mediante torturas. Bajo la acusación de abastecer de hornos a los campos de exterminio se le condenó a 25 años de trabajos forzados en un gulag ruso muriendo en 1952.

La empresa "Topf e Hijos" quedó disuelta aunque en sus talleres se siguen fabricando hornos con diversos fines industriales y crematorios de la mano de otra gerencia diferente.

  PLANOS Y MAPAS



  IMÁGENES RELACIONADAS

Crematorio de Auschwitz I (Polonia)
(Fotografía tomada por el autor)

Crematorio primario de Dachau (Alemania)
(Fotografía tomada por el autor)

Crematorio de Majdanek (Polonia)
(Fotografía tomada por el autor)

Crematorio de Majdanek (Polonia)
(Fotografía tomada por el autor)

  DOCUMENTO ADICIONAL

 

Véase el libro "Los hornos de Hitler", por Olga Legyel.

 


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