La noche entre el 9 y 10 de Noviembre de 1938 el Partido Nacional
Socialista de Hitler comienza una serie de brutales atentados contra todo lo
que tenga que ver con los judíos.
La excusa para tamaño acto era que unos días antes un empleado de la
Embajada Alemana en parís fue agredido por un supuesto judío lo que dio pié
a lo que se ha llamado la Kristallnacht (Noche de los Cristales
Rotos).
Por toda Alemania los miembros de Partido nacional Socialista arrasaron
comercios y establecimientos judíos así como la quema de sinagogas. Estos
miembros pertenecientes a la SS
disfrazados de obreros para confundir a la población normal alentaron a
esta para que se uniese en los alborotos pero en realidad más del 80 % de
los agitadores eran soldados y oficiales de este partido nazi.
En total los nazis destruyeron e incendiaron 1.574 sinagogas,
arrasaron cientos de cementerios hebreos y destrozaron unos 7.000 comercios
y 29 grandes almacenes propiedad de judíos.
Se estima que más de
17.000 judíos fueron detenidos
sin
motivo alguno y enviados a los campos de concentración para en primer lugar
ser detenidos y posteriormente exterminados.
Cabe destacar que aunque en Alemania existía un descontento con esta
población judía no todos los civiles estaba de acuerdo con las directrices
de Hitler en lo relativo a un aislamiento social primero (expulsión de
cualquier trabajo), local (creación de ghettos) y la eliminación sistemática
(exterminio).
Estos sucesos, reflejados por la prensa tanto nacional como
extranjera, provocaron que el partido nazi sufriese una serie de quejas y
que la Convención de Ginebra denunciase los hechos a lo que
Hermann Goering
contestó: "La ciudadanía judía de Alemania, como castigo por sus
crímenes abominables, tiene que hacer frente a una multa de mil millones de
marcos. A propósito, debo reconocer que no me gustaría ser judío en
Alemania."
La Kristallnacht sirvió de detonante para comenzar la reclusión
de la población judía en
ghettos, la expropiación forzosa de sus bienes y
la deportación masiva a campos de
exterminio.
No cabe duda que ante los comentarios del gobierno nazi y los hechos
ocurridos, estos propiciasen que los judíos comenzaran un masivo exilio
hacia países no beligerantes y que les otorgara una cierta seguridad; el 13
de Mayo de 1939, 937 judíos de todos los rincones de Alemania se reúnen
el en puerto de Hamburgo para subir al buque St. Louis con destino al puerto
de La Habana (Cuba) cuyo Presidente otorgó otros tantos visados a petición
de la Oficina de Inmigración Judía.
El 27 de Mayo de 1939 el St. Louis llega a La Habana y a pesar de que el
gobierno cubano concedió a los pasajeros visados de entrada a Cuba, se les
deniega el desembarco por lo que el 2 de Junio de 1939 el buque zarpa
rodeando la isla de Cuba con rumbo a Miami (Estados Unidos) que tras 2 días
de navegación para llegar, este gobierno también se niega a acogerlos.
Las protestas de los representantes judíos producen efectos en Europa y
entre los días 10 y 13 de Junio de 1939 Gran Bretaña promete acoger a 287
pasajeros, Francia a 224, Bélgica a 214 y Holanda a 182. Por fin, el 17 de
Junio de 1939, el St. Louis llega al puerto de Amberes (Bélgica) acabando
así la odisea de los 937 pasajeros.
Orden emitida el 8 de Noviembre de 1938 sobre la Noche de los
Cristales Rotos:
A
todos los Cuarteles Generales y Comisarías de la Policía Estatal, todos los
Distritos y Subdistritos de la SD.
¡
URGENTE!
¡Para
la atención inmediata del Director o su adjunto!
Asunto:
Medidas contra los judíos esta noche.
Después
del intento de atentar contra la vida del Secretario de la Embajada en París,
von Rath, se esperan protestas contra los judíos esta noche,9-10 de Noviembre
de 1938, en todas las localidades del Reich. Las instrucciones que se detallan a
continuación deben aplicarse para controlar la situación:
1.
Tras la recepción de este telegrama, los mandos de la Policía Estatal o sus
adjuntos deben contactar inmediatamente por teléfono con los dirigentes
políticos de sus zonas respectivas (Gauleiter o Kreisleiter) que tengan
jurisdicción en sus distritos y organizar una reunión conjunta con el
inspector o comandante de la Ordnunggspolizei para debatir las disposiciones
para las manifestaciones. Los dirigentes políticos serán informados en estas
reuniones de que la Policía alemana ha recibido instrucciones, detalladas a
continuación, del Reichsfuhrer de la SS y del Jefe de la Policía alemana con
quien los dirigentes políticos deben coordinar sus propias medidas.
1A.
Sólo deben tomarse aquellas medidas que no pongan en peligro vidas o
propiedades alemanas (por ejemplo, las Sinagogas sólo deben quemarse si el
incendio no amenaza los edificios adyacentes).
1B.
Los negocios y viviendas de los judíos pueden ser destruidos pero no saqueados.
La Policía Estatal ha recibido instrucciones para hacer valer esta orden y
arrestar a los saqueadores.
1C.
En las calles comerciales, hay que adoptar especiales precauciones para que no
se dañen los negocios de los no judíos.
1D.
Los ciudadanos extranjeros, incluso si son judíos, no deben ser molestados.
2.
Asumiendo que se dará cumplimiento a las directrices detalladas en el apartado
1, la Policía no debe impedir las manifestaciones, sólo debe supervisar que se
sigan estas directrices.
3.
A la recepción de este telegrama, la Policía requisará todos los archivos de
todas las Sinagogas y oficinas de las comunidades judías para evitar su
destrucción durante las manifestaciones. Esto es aplicable sólo al material
histórico, no a los registros impositivos contemporáneos, etc... Los archivos
deben ser entregados a los oficiales locales de la SD.
4.
El control de las medidas de la Policía de Seguridad en relación a las
manifestaciones contra los judíos estará cubierto por la autoridad de la
Policía Estatal, a menos que los inspectores de la Policía de Seguridad hayan
dado sus propias instrucciones. Puede utilizarse a los oficiales de la Policía
Criminal, miembros de la SD, de las reservas y de la SS para aplicar las medidas
tomadas por la Policía de Seguridad.
5.
Tan pronto como los sucesos de la noche permitan la liberación de los efectivos
necesarios, debe arrestarse al mayor número posible de judíos (especialmente
los ricos) en todos los distritos mientras se les pueda alojar en las prisiones
existentes. De momento, sólo debe arrestarse a los judíos varones saludables,
que no sean demasiado mayores. Una vez efectuadas las detenciones, debe
contactarse inmediatamente con los correspondientes campos de concentración
para el rápido alojamiento de los judíos en dichos campos. Debe tenerse
especial cuidado en que los judíos arrestados, siguiendo estas directrices, no
sean maltratados.
Firmado
Heydrich
SS
Gruppenfuhrer
PLANOS
Y MAPAS
Lugares en donde,
durante la Noche de los Cristales
Rotos, se produjeron
al menos incendios de Sinagogas y destrozos de negocios judíos