Los trenes fueron parte vital en la consecución de los planes de la
"Solución Final" para trasportar a centenares de miles de
prisioneros hacia los
campos de la
muerte, sobre todo en Polonia y demás
territorios avasallados del este de Europa. Estos trenes formados por
vagones de ganado partían desde todos los países ocupados por la Alemania
nazi con un destino concreto: Los
campos de exterminio
en donde tras llegar
después de varios días de viaje en condiciones infrahumanas eran
seleccionados para apartar a los prisioneros aptos para ser esclavizados y
el resto acabar directamente en las
cámaras de
gas.
El hacinamiento en los vagones, unas 50 personas en cada uno, producía decenas de muertos en cada viaje ya que
el hambre, la sed, la ausencia de aire entre las apreturas los mataban.
Estos muertos por hambre o asfixia y debido a la permanencia de pie por la
estrechez de los vagones se mantenían en esta posición durante los días que
duraba la deportación a los campos de concentración y exterminio
nazis.
Por supuesto las tropas SS
que se encargaban de vaciar los
ghettos y poblaciones de los territorios ocupados jamás informaban a los
prisioneros del terrible destino de estos transportes para evitar revueltas
y solamente se les decía que serían conducidos a campos de trabajo y
labores agrícolas en otros territorios ocupados.
Así mismo los prisioneros eran inducidos a llevar dinero en metálico que
posteriormente sería robado para engrosar tanto los bolsillos de muchos
nazis como las arcas del régimen nazi. Pero el expolio a las víctimas no
quedaba aquí; una vez llegados a las estaciones de los campos de exterminio
se les obligaba a dejar sus maletas en los andenes y personal especializado
(generalmente prisioneros destinados a estos efectos) se encargaban de
abrirlas, separar todos los objetos de valor (ropa, joyas, dinero, gafas,
dentaduras, zapatos, prótesis, etc..) que serían reutilizados para su
venta en Alemania.
Véase un ejemplo de las órdenes que se daban a las tropas SS
para la
evacuación. Esta es la directiva:
"III.
Transporte. Se recomienda concentrar a los judíos destinados a
evacuación antes del transporte. Cada transporte comprenderá 1.000
judíos (queda prohibido transportar contingentes más numerosos) y
se realizará según los horarios e itinerarios elaborados por
el Ministerio de Transporte del Reich, que serán trasmitidos a las
oficinas involucradas.
Cada
persona deberá llevar consigo:
Medio
de pago: 50.- reichsmark en billetes del Instituto de Crédito del
Reich o 100 zlotys. Una maleta o una mochila con material de
equipamiento (no deberán llevarse objetos voluminosos).
Indumentaria
completa (zapatos gruesos)
Ropa
de cama con manta
Provisiones
para 2 semanas (pan, harina, cebada perlada, porotos)
Utensilios
para comer (plato u olla) con cuchara.”
Directivas
para la ejecución técnica de la evacuación de los judíos al Este
(campo de concentración de Auschwitz). Circular de
la Oficina Central de Seguridad del Reich, Berlín, de 20 de Enero
de 1943 (extracto).
La empresa de ferrocarriles alemanes Reichbahn, antecesora de la actual
Deutschebahn, fue la principal implicada en el transporte de todos los
prisioneros hacia los campos de
exterminio. Según los cálculos se realizaron 1.600 transportes
desde Alemania hacia los exterminadores campos polacos; cada transporte
estaba compuesto de una media de 50 vagones lo que arroja una cifra
aproximada de 4 millones de prisioneros deportados desde Alemania a la
muerte.
Recientemente, en 2006, un tribunal de Toulouse (Francia) ha
condenado tanto al estado francés como a la empresa de ferrocarriles de
este mismo país al pago de una serie de indemnizaciones por la
colaboración de buen grado con las fuerzas invasoras nazis en la
aportación de vagones y locomotoras que sirvieron para el traslado de miles
y miles de judíos hacia los
campos de
exterminio. Los jueces remarcaron que
en ningún momento la empresa de ferrocarriles franceses se opuso a los
convoyes de deportaciones ni emitió opinión alguna, aún sabiendo que las
familias hacían ese siniestro viaje privados de alimentos y de las más
elementales medidas de higiene. Que ambos responsables se distinguieron por
el exceso de celo que pusieron en realizar el trabajo sucio, incluso más
allá de lo exigido por la ocupación. Y recordó que la empresa ferroviaria
consideraba esos convoyes como transporte de tercera clase, mientras que las
desgraciadas víctimas eran apiladas en vagones de
ganado. Los jueces
puntualizaron que la empresa no sólo no objetó ni protestó, sino que
siguió reclamando el pago de las facturas aún después de la liberación.
Respecto de este punto, destaca el fiscal de la causa que los ferrocarriles
franceses facturaron al estado el transporte de los deportados, por lo que
la empresa no podría argumentar que había sido confiscada por el régimen
nazi.
CLARÍN,
Noticia del Martes, 6
de Abril de 2010
Sobrevivientes
del Holocausto piden compensaciones a ferrocarriles alemanesSon
decenas de miles de víctimas del nazismo que exigen reparaciones
económicas a las compañías de trenes por haber trasladado a
millones de personas a campos de concentración.
Por: Idafe
Martín. BRUSELAS. Especial.
Decenas de miles de judíos polacos, rusos, ucranianos y
bielorrusos fueron transportados en vagones de ganado desde sus
hogares hasta los campos de concentración y exterminio nazi
durante la Segunda Guerra Mundial. Como tantos otros de casi toda
Europa.
Hitler y sus secuaces habían decidido borrar al pueblo judío del
mapa europeo. Casi 70 años después, los sobrevivientes y sus
descendientes quieren que Alemania les compense económicamente.
Dos organizaciones polacas pidieron el pasado mes de enero a los
ferrocarriles alemanes, la empresa pública Deutsche Bahn,
compensaciones económicas por haber participado en la maquinaria
de exterminio nazi. Pidieron "una ayuda humanitaria"
para sus miembros y aseguraron que sería destinada a gastos
sanitarios.
Entienden que Deutsche Bahn es la heredera legal de Deutsche
Reichsbahn, la empresa que gestionaba los trenes durante el
nazismo y que fue utilizada por el régimen nazi para el
transporte de los judíos cuyo destino final serían las cámaras
de gas y los hornos crematorios de la red de campos de exterminio.
Deutsche Bahn rechazó la demanda y aseguró que ya financia a una
fundación que asiste a las víctimas de trabajos forzados. A
partir de ahí, otras 18 organizaciones que defienden la memoria y
los intereses de los supervivientes del Holocausto, se unieron a
sus homólogas polacas y plantean llevar el caso a los tribunales.
La asociación alemana 'Zug der Erinnerung' (Tren de la memoria)
calcula que la Deutsche Reichsbahn ganó unos 445 millones de
euros (unos 600 millones de dólares) durante la Segunda Guerra
Mundial transportando judíos y disidentes políticos a lugares
como Auschwitz, Treblinka o Bergen Belsen.
Porque el gobierno nazi era, para algunas cosas, tan ordenado y
eficiente, que pagaba a sus ferrocarriles por transportar
detenidos. Como en tiempos de paz y turismo, por los niños
menores de 10 años se pagaba la mitad y por los menores de cuatro
nada. Viajaban gratis a la muerte.
Estas organizaciones, en un comunicado enviado a la agencia AFP y
firmado en Varsovia hace dos semanas, exigen que "los
descendientes históricos de la Deutsche Reichsbahn deben asumir
de una vez sus deberes morales y financieros. Somos supervivientes
de los transportes de la muerte. La Deutsche Reichsbahn cobraba
por cada kilómetro de nuestro recorrido hacia la deportación, el
encarcelamiento y la muerte. Se enriqueció con los crímenes
masivos".
Roman Giertych, abogado que representa a estas asociaciones,
explicó que su reclamación "no es un asunto político, es
justicia para los últimos supervivientes de la guerra". El
abogado explicó que presentarán su demanda judicial en Polonia y
en Estados Unidos "porque no tenemos opciones de ganar en
Alemania". Estas asociaciones calculan que unas 800.000
personas podrían tener derecho a compensaciones económicas si su
iniciativa prospera.
PLANOS
Y MAPAS
Principales líneas de tren y sus
comunicaciones con los campos de exterminio