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  EL ASCENSO DE ADOLF HITLER AL PODER

Debido a la extensa obra dedicada a Adolf Hitler prefiero exponer en este apartado algunos capítulos del libro "Adolf Hitler, el mundo en llamas" (ISBN: 1523928581/9781523928583) mediante los cuales se detalla con más precisión el ascenso y caída del que pretendió dominar el mundo a golpes de esvástica.

  NACIMIENTO E INFANCIA DE ADOLF HITLER

A las 18,30 horas del Sábado 20 de Abril de 1889 y en Braunau am Inn (localidad de unos 4.000 habitantes de entonces en Austria y junto a la frontera con Baviera) nace Adolf Hitler; su tierna infancia transcurrió como un niño excesivamente protegido por su madre Klara ya que siendo el cuarto hijo, los tres anteriores habían fallecido por diferentes causas. Una sobreprotección que traería consecuencias inimaginables para el futuro.

La combinación de un padre autoritario dentro del ámbito social y laboral y potenciado en su círculo familiar, alcohólico y agresivo marcadamente pronunciado contra Adolf Hitler (las agresiones pudieron alcanzar a su madre Klara) junto a una excesiva protección maternal debido a que era el único hijo varón y apartarlo y compensar con cariño el dolor que Adolf sentía tras cada paliza que recibía de su padre produjeron en este una alienación hacia su madre a la que quería profundamente a la vez que día a día, paliza a paliza, sentía un potenciado odio hacia su padre Alois que no dudaba en ostentar constantemente y de forma chulesca su gorro de funcionario público para darse importancia entre sus vecinos.

Hitler recordó toda su vida las palizas de su progenitor. En cierta ocasión comentó a su secretaria Traudl Junge las palizas a que era sometido por su padre hasta que un día, harto, sacó su orgullo ante la llegada de su padre y detalló que: 

"Entonces tomé la decisión de no llorar nunca más cuando mi padre me azotaba. Unos pocos días después tuve la oportunidad de poner a prueba mi voluntad. Mi madre, asustada, se escondió enfrente de la puerta. En cuanto a mí, conté silenciosamente los 32 golpes del palo que azotaba mi trasero sin soltar una sola lágrima".

Es en 1895 cuando un infantil Adolf comienza sus estudios preescolares en la Escuela Pública de Fischau (Austria) y es considerado como un alumno educado, atento a las enseñanzas y rápido en aprender. La capacidad intelectual de Adolf impresiona a su madre que al año siguiente, en 1896, lo inscribe en la Escuela Monástica de la Abadía Benedictina de Lambach, en Austria. Adolf tiene una voz modulada y clara por lo que sus profesores le proponen tomar clases de canto en esta Escuela y pertenece al Coro de la misma hasta 1899.

Alois Hitler

Adolf Hitler con 
pocos meses de vida

Klara Polz

  EL HIPNOTISMO DE LA ESVÁSTICA

Adolf, como componente del Coro, veía a diario un signo dibujado en uno de los altares que rodeaban las paredes de la Sacristía; el signo le llamaba poderosamente la atención; era una cruz con los brazos doblados hacia la derecha y conocida como Esvástica. No voy a profundizar en los orígenes mitológicos del símbolo pero sus formas quedaron grabadas en la mente de Adolf Hitler. Este símbolo, la Cruz Gamada, que significa “buen augurio” o “buena suerte” sería el emblema y estandarte del posterior nazismo europeo cuya visión sería símbolo de muerte.

  PREADOLESCENCIA Y ORIGEN DEL ANTISEMITISMO

Alois Hitler es trasladado a la localidad de Hafeld (en Austria y cercana a Lambach) y después a Leonding, junto a Linz, es el año 1899 y Adolf prosigue sus estudios con el 4º curso de Educación Primaria aunque baja su rendimiento escolar. Su padre, descontento por las bajas calificaciones y para 1900, lo envía a estudiar al Realschule (nombre por el que se conoce a las Escuelas de Secundaria en Alemania, Suiza o Austria) de Linz con resultados similares: Los profesores hablan de Adolf que aunque su conducta es excelente, baja las notas en Matemáticas e Historia Natural. Hitler tiene 11 años, una edad crítica. La infancia de todo ser humano es un crisol de ideas, experiencias y aprendizajes que marcan el posterior desarrollo del mismo; Adolf Hitler no era menos.

Tenemos un primer punto de su odio a los judíos. La abuela materna, Maria Anna Schicklgruber, dio a luz a su hijo Alois a los 42 años de edad (padre de Adolf) siendo el padre desconocido y cuando Alois tenía 5 años Maria Anna contrajo matrimonio con Johann Georg Hiedler adoptando Alois el apellido de su padrastro. Los comentarios familiares y las murmuraciones locales hablaban de que Johann Georg Hiedler era de origen judío y siendo su padre Alois un brutal y alcohólico progenitor marcaron en la casi infantil mentalidad de Adolf Hitler una relación fatal entre los judíos por un lado y el dolor de las palizas de un padre ebrio por el otro. La semilla del odio hacia los judíos ya está sembrada.

El segundo y último punto que reafirma y potencia el primero llega en Enero de 1907. Su madre Klara cae gravemente enferma al serle detectado un cáncer de pecho y este mismo mes es operada; el médico que trató su enfermedad fue el Doctor Eduard Bloch, judío para más señas, que delegó en el joven Adolf las decisiones sobre el tratamiento de la enfermedad de Klara (Alois, su padre, viajaba constantemente por su profesión de Agente de Aduanas)

La operación no dio los resultados que se esperaba y a lo largo de 1907 Klara fue paulatinamente empeorando hasta que en Octubre del mismo año el Doctor judío Eduard Bloch informa a Hitler que la enfermedad es ya incurable y está en fase terminal. 

El 21 de Diciembre Klara muere y Adolf Hitler se siente sólo, abatido, dolido por la falta de la persona que siempre le quiso y apoyó.

Roto por el dolor inconsolable de la muerte de su amada madre, Adolf Hitler culpabilizada al médico judío del óbito maternal y le responsabiliza directamente de no haber aplicado ni los conocimientos ni el tratamiento necesarios para salvar la vida de Klara. El Doctor Bloch comentó posteriormente desde su refugio en Estados Unidos que “el amor que sentía por su madre parecía ser su rasgo más destacado, nunca había visto a nadie tan postrado por el dolor como Adolf Hitler”.

Hay que hacer un paréntesis en este segundo punto. Si bien Adolf culpó al Doctor Bloch de la muerte de su madre debo añadir que este médico judío recibió como regalo algunos cuadros firmados por Hitler, es más, con la llegada del nazismo a Alemania en 1933, Eduard Bloch acudió a visitar a Adolf para que le ayudase a emigrar a Estados Unidos, favor que Hitler le otorgó y pudo salir del país. Bloch, que nació el 30 de Enero de 1872, murió en New York el 1 de Junio de 1945. El tema de los cuadros regalados jamás fue comprobado ni tampoco su salida de Alemania ayudado por Adolf Hitler lo que deja en entredicho la autenticidad de las declaraciones del Doctor Eduard Bloch.

Estos dos puntos unidos son los que proyectan a un ya joven Adolf Hitler una visión global de que los judíos son el mal.

No cabe duda de que acontecimientos posteriores a nivel general como una primera Guerra Mundial, una amortización bélica, la caída de la Bolsa de New York, etc... traerían consecuencias fatales sobre Alemania que aumentarían el odio antisemita, pero trataré estos temas más adelante, cuando correspondan.

  LA ADOLESCENCIA DE ADOLF HITLER

Alois siempre deseó que Adolf siguiese sus pasos como Agente de Aduanas; en 1905 finaliza sus estudios obligatorios en la Realschule de Linz al ser expulsado por sus continuos resultados tristes y bajas calificaciones. Mal estudiante progresivo tanto en atención como en estudios, uno de sus profesores comentó de él que Adolf “no tenía deseos de trabajar”; las asignaturas preferidas de Adolf eran la Historia (léase el párrafo siguiente) y el dibujo artístico en las que destacó dejando de lado el resto de materias. Muchas veces expresó ante sus padres su firme deseo de dedicarse a la pintura y recibir clases en la Escuela de Arte pero nunca él encontró apoyo fundamental de Alois aunque Klara, en su interior maternal, le animaba desde la discreción provocada por la agresividad de su esposo.

Leopold Poetsch

Es durante este curso cuando solamente presta interés por las charlas de su profesor de Historia Leopold Poetsch; este profesor impartía sus clases en torno a la idea del pangermanismo, una corriente utópica por la que se centraba en la unión de todos los pueblos de origen germánico para crear un único imperio alemán. Estas ideas fascinaban a Adolf y fueron fuente de inspiración política para su futuro.

También Poetsch, con tendencias claramente antisemitas, explica en sus clases las teorías filosóficas de Friedrich Nietzsche por las cuales la humanidad se divide en dos grupos, el dominante o extraordinario con capacidad para dirigir y el de los esclavos que, por su falta de capacidad de liderazgo, deben acatar las normas establecidas por los dominantes. Adolf Hitler toma las tesis del filósofo alemán Nietzsche como suyas y años más tarde las pondrá en práctica sojuzgando al estado alemán primero y al europeo después. 

Creo que esta falta de interés en los estudios podría deberse a una oposición psicológica a su padre, es decir, que el no estudiar era una reacción lógica a la acción de presión de su temido y casi odiado padre.

Poetsch, a su vez, era un Darvinista convencido y conversa en numerosas ocasiones con Adolf sobre las teorías de Charles Darwin por las que las especies van evolucionando en relación a su capacidad de adaptación sobreviviendo siempre las más fuertes. El joven Adolf se forma un concepto visionario en que se mezclan el antisemitismo, las teorías del filósofo Nietzsche y del naturalista Darwin, el pangermanismo y un rencor enraizado hacia el alcohol representado por su padre. El resultado de esta mezcolanza de ideas, tesis, realidades y utopías confieren a Adolf Hitler una personalidad extremadamente peligrosa. El futuro lo demostrará. 

1903, muere Alois y Adolf se siente parcialmente liberado. Por un lado elimina de su ecuación vital la amenaza constante de las palizas paternales y aumenta la relación con su madre que vende la casa de Leonding y adquiere otra en el barrio de Urfahr de Linz. Ya en 1905 y tras finalizar por expulsión su estancia en la Escuela Secundaria de Linz Klara insiste débilmente a que Adolf siga estudiando para ser funcionario pero una enfermedad pulmonar obliga a un joven Adolf con 16 años a permanecer en cama durante unos meses; tras recuperarse de su afección Klara le inscribe en la Realschule de Steyr (Austria), localidad situada a unos 80 kilómetros de Linz y que, debido a la distancia a esta ciudad, Adolf debe alojarse en una especie de pensión.

A pesar de no tener encima la espada de su padre, Adolf no mejora en sus estudios pero sigue acudiendo a clases intentado poner el interés que se le requiere sin conseguirlo y en Septiembre de 1905 abandona para siempre los estudios.

Durante los años 1906 y 1907 Adolf toma clases de piano y cuando le es posible acude a la Ópera de Linz para deleitarse (y casi extasiarse) con las piezas de Richard Wagner, su ídolo germánico.

Sólo encuentra una muy especial amistad en August Kubizek al que conoció en 1904 en Linz; August y Adolf compartían un entorno familiar roto por la pérdida de hermanos ya que Kubizek ere hijo único al morir sus dos hermanas durante su infancia. El paralelismo de hermanos fallecidos, las largas horas de conversaciones con tonos racistas o étnicos (ambos odiaban a aquellos ciudadanos de Austria procedentes de otros países) y la paciencia inagotable de August con Adolf cuando al ser contrariado descargaba toda su ira contra él, convirtieron a ambos en dos amigos íntimos y para toda la vida. De hecho, cuando Adolf Hitler llega al poder, August se afilia al partido Nazi en 1942 como apoyo a Hitler. Posteriormente, en 1951, August publicó un libro titulado “Adolf Hitler, mi amigo de la juventud”. Kubizek, nacido el 3 de Agosto de 1888 en Linz (Austria) murió el 23 de Octubre de 1956 en Eferding (Austria)

A mediados de 1906 Klara, ante la insistencia de Adolf, le paga un viaje a Viena (Austria) para preparar el ingreso en la Escuela de Bellas Artes; los enormes gastos que generaba su estancia en Viena fueron sufragados tanto por su madre Klara como por su tía Johanna, que siempre apoyó sus tendencias artísticas.

Viena representó para Adolf una nueva visión del mundo; los grandes teatros, los museos, sus parques y paseos... Viena era la ciudad de sus sueños. 

August Kubizek

En Enero de 1907 se detecta la enfermedad de Klara que requiere atenciones directas, Adolf deja momentáneamente la Escuela de Bellas Artes y se instala en la casa de su madre situada en la zona de Humboldtstrasse de Linz. En Septiembre y muy a su pesar, deja a su madre para acudir a los exámenes de ingreso en la Escuela de Viena aportando para ellos diversos dibujos pero suspendió. El Rector de la Escuela de Bellas Artes se interesó por los trabajos de Adolf y le insinuó que sus obras, si bien poseían ciertos matices de calidad, estos no estaban a la altura de las exigencias de la Escuela para ser admitido; le comentó que podría acceder a estudios de Arquitectura pero Adolf no poseía la titulación académica requerida. Solamente se admitía en Arquitectura a alumnos sin titulación anterior que demostrasen un talento fuera de lo normal pero Adolf tampoco llegó a esos niveles mínimos. Sus aspiraciones para ser un artista se esfuman y se siente frustrado y furioso.

En Octubre la enfermedad de Klara se agrava y en Diciembre fallece. Su amada madre es enterrada en la localidad de Leonding (Austria) junto a su esposo Alois. Posteriormente, en Marzo de 2012, y a petición de un descendiente de la primera esposa de su padre Alois, la tumba en donde reposaban los cuerpos de sus padres fue totalmente desmontada y la lápida escondida para evitar que grupos u organizaciones neonazis acudiesen al cementerio como lugar de culto.

Adolf tiene ya 18 años; la muerte de su madre le delega una modesta herencia y comienza a recibir una pequeña pensión de orfandad. 

Adolf Hitler demostraría con los años que no tenía nada de torpe y mucho menos de tonto. De hecho sus posteriores discursos y la avidez por la lectura de libros filo políticos antisemitas demostraron una inteligencia extraordinaria y una cultura adquirida cuando en su juventud encontró el cauce en el cual se potenció tanto como político como dirigente de masas mediante una locuacidad poco común.

  LLEGA SU OPORTUNIDAD: LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

El 28 de Julio de 1914 se declara la Primera Guerra Mundial; es la oportunidad y el momento para que Hitler exponga toda su capacidad guardada durante años; formar parte del glorioso ejército alemán y luchar por Alemania son sus aspiraciones que ahora puede cumplir. Así lo reflejó en su obra Mein Kampf (Mi Lucha): 

No estoy avergonzado de decir que, arrastrado por mi entusiasmo, me arrodillé y agradecí al Cielo desde el fondo de mi corazón... por haberme permitido vivir en ese tiempo”.

En esta fotografía fechada el 1 de Agosto de 1914 y tomada en la Odeonplatz (Plaza del Odeón) de Munich aparecen centenares de personas celebrando el inicio de este desastre mundial y entre ellas se aprecia a Adolf Hitler, sombrero en mano y alzada, manifestando su alegría.

Hitler, el 3 de Agosto de 1914, presenta el formulario de alistamiento voluntario para integrarse en el ejército de sus sueños, el alemán y es aceptado por lo que debe presentarse el 16 de Agosto en un Batallón de origen bávaro de Munich para recibir entrenamiento por un período de 2 meses en los cuales aprendió la instrucción militar básica para ir al frente.

El 8 de Octubre de 1914 presta su Juramento de Lealtad al Ejército de Alemania y el día 21 del mismo mes parte al frente destinado a la 1ª Compañía del 16º Regimiento de Infantería Bávaro de Reserva (llamado List) como mensajero combatiendo en Francia y Bélgica en primera línea de fuego; su valor quedó demostrado cuando en las cuatro Batallas de Ypres (Bélgica), en Noviembre de 1914 su unidad compuesta de 3.500 soldados es fuertemente reprimida por el enemigo inglés quedando vivos, al finalizar los combates, sólo 600 de ellos. Esta batalla fue conocida por el ejército alemán como la “matanza de los inocentes”. Hitler, como se demostró posteriormente, salió ileso de esta batalla no porque tuviese suerte sino que por su puesto como mensajero y enlace de comunicaciones, en el tiempo que duró esta fuerte batalla se encontraba a varios kilómetros de distancia en retaguardia entregando mensajes entre los diferentes puestos de mando y el único contacto con la batalla auténtica de trincheras era el escuchar ocasionalmente y de lejos algunos sonidos de disparos. Aún así, el 2 de Diciembre de 1914 recibe la Cruz de Hierro de 2ª Clase casualmente a petición del Teniente de Artillería Hugo Gutman, un oficial judío. Al recibir esta condecoración Hitler exclamó:

“Fue el día más feliz de mi vida. Desgraciadamente, mis camaradas, que también se ganaron la condecoración, están casi todos muertos”.

Hitler no perderá la oportunidad de tener su propia batalla en persona; en Octubre de 1916 lucha en la Batalla de Bapaume, en el frente de Francia, y recibe un disparo en la pierna siendo evacuado a un Hospital Militar de las afueras de Berlín para ser tratado de la herida. Durante el tiempo de convalecencia es ascendido a Cabo y, no se sabe como, enferma de sífilis (dato curioso ya que nunca se le vio con mujeres). Recuperado de la herida de bala y con su sífilis sin curar del todo regresa al frente en Marzo de 1917.

Durante su estancia en Berlín y encontrándose mejor, daba algunos paseos por la ciudad notando en sus calles el efecto de la guerra; calles vacía, desoladas, tristes... 

“Restablecido, en cuanto pude caminar, se me dio permiso para trasladarme a Berlín. Pobreza amarga se revelaba en todas partes. La ciudad de los millones de habitantes padecía hambre. Dominaba el descontento. En los sitios frecuentados por soldados el estado de ánimo era parecido al que reinaba en el hospital. Se recibía la impresión de que aquellos elementos buscaban deliberadamente esos lugares para propagar su pesimismo. Aún mucho más decepcionantes eran las circunstancias de Munich. Creí no volver a reconocer aquella ciudad, cuando después de abandonar el hospital de Beelitz fui destinado allí aun batallón de reserva. Por doquier: malhumor, decaimiento, vituperios. Hasta en el mismo batallón se notaba una depresión profunda...”.

Tras llegar al frente su Unidad es destinada a Arrás (Francia) en donde el 9 de Abril de 1917 entra en combate contra tropas canadienses e inglesas; posteriormente, entre Junio y Noviembre del mismo año, combatirá en la Tercera Batalla de Yprés (Bélgica) frente el ejército británico.

Durante esta época Hitler demuestra tener cariño por los animales. Encontró un perro de raza Terrier y color blanco al que le enseñó diversas habilidades (esta raza es muy inteligente y se educan con rapidez); le llamó Foxl (zorrito). Siempre acompañaba en todas las incursiones e incluso se apegaba durante las escasas horas de sueño bajo la protección de su dueño. Hitler comentó sobre su perro Foxl: 

“Es enorme lo que he querido a aquel bicho. Nadie podía tocarme sin que Foxl se pusiera furioso. No seguía a nadie más que a mí. Cuando llegó la guerra de gases, no pude continuar llevándolo a las primeras filas. Eran mis compañeros los que le daban de comer. Cuando volvía después de dos días de ausencia, ya no quería separarse de mí.

En la trinchera todo el mundo le quería. Durante las marchas corría alrededor de nosotros, observándolo todo: no se le escapaba nada. Lo compartía todo con él. Por la noche se acostaba a mi lado. ¡Y pensar que me lo robaron! Hice el proyecto, si salía vivo de la guerra, de proporcionarle una compañera. No habría podido separarme de él. Nunca en mi vida he podido vender un perro. Foxl era un verdadero perro de circo. Conocía todos los trucos... terminé por enseñarle de todo: saltar obstáculos, subir por una escalera de mano, bajar de ella. Lo esencial es que un perro duerma siempre al lado de su amo. Cuando debía marchar a las primeras líneas y el combate era fuerte, le ataba en la trinchera. Mis compañeros me decían que no se interesaba por nadie durante mi ausencia. Hasta de lejos me reconocía. ¡Qué entusiasmo desplegaba en mi honor!”.

La popularidad de Hitler entre sus compañeros no era muy grande; disfrutaba de esta guerra, era la expansión de sus sueños perteneciente a un glorioso ejército imperialista, se sentía plenamente integrado y, por lo tanto, aceptaba el entorno bélico con sumo gusto. Jamás se quejó de absolutamente nada y ni una sola vez solicitó un permiso. 

Estas actitudes eran incómodas y molestas entre sus compañeros de combate que veían en Hitler un perro fiel de los mandos y que jamás les apoyó en sus críticas y quejas sobre determinadas condiciones de vida en el frente. Tampoco hablaba de mujeres (algo habitual) ni participaba en charlas, no tomaba alcohol (su odio a las bebidas alcohólicas era un trauma arrastrado de su ebrio padre Alois) y tampoco recibía o enviaba cartas. Era un personaje extraño. Su único contacto con el entorno eran sus dibujos sobre la vida cotidiana en el frente satirizando frecuentemente las escenas con imaginarios judíos saboteando al ejército alemán y que llegaban a ser publicados en la prensa militar.

Posteriormente, durante el Juicio por el Putsch de Munich de 1923 (ya trataré este tema más adelante) un compañero de trincheras comentó sobre Hitler: 

“Lo maldecíamos y lo encontrábamos intolerable. Había un cuervo blanco entre nosotros que no quería seguirnos la corriente cuando maldecíamos la guerra”.

Hitler volvería a destacar entre sus compañeros. En cierta ocasión Hitler creyó ver en una trinchera enemiga la cabeza coronada por un casco de un soldado francés; sin decir nada a sus camaradas sacó su pistola y reptando sigilosamente llegó a la trinchera enemiga; de repente se alzó vociferando dando a entender que detrás tenía a todo un ejército apoyándolo y capturó, pistola en mano, a 15 soldados enemigos. Este hecho de valor fue recompensado ya que el 4 de Agosto de 1918 se le otorgó la Cruz de Hierro de Primera Clase por “su valentía personal y sus méritos generales”.

Cuatro días después de haber recibido la condecoración las tropas aliadas emprenden una ofensiva en el norte francés y rompen las líneas defensivas alemanas en la localidad de Amiens; el desconcierto alemán por esta brecha en Amiens es enorme; puede decirse que esta batalla significa el comienzo del fin debido al ya imparable avance aliado y el repliegue alemán. El fin de la llamada Primera Guerra Mundial se vislumbra en un horizonte muy cercano. Hitler, en su obra Mi Lucha, se refirió a estos hechos así: 

“En el verano de 1918 notábase una pesada atmósfera en todo el frente. La discordia reinaba en la patria. ¿Y por qué? Múltiples rumores circulaban en los diversos sectores de las tropas del ejército en campaña. Se decía que la guerra no tenía perspectivas y que solo los locos podían confiar todavía en la victoria; que el pueblo alemán no tenía interés en mantener la resistencia y que únicamente los capitalistas y la monarquía estaban interesados en ello. Todo esto venía desde la patria y era comentado en el frente... Mi punto de vista personal fue firme desde el primer momento: odiaba profundamente a toda esa caterva de miserables situacionistas políticos. Hacía mucho tiempo que veía claramente que esos sujetos no perseguían el bienestar de la nación, sino simplemente el propósito de llenar sus bolsillos. Y el hecho de que ellos fuesen capaces de sacrificar a todo el pueblo y si era necesario llevar también a Alemania a la ruina, hizo que yo los considerase, ya desde entonces, maduros para la horca. Ceder ante sus deseos implicaba sacrificar los intereses del pueblo trabajador en provecho de un grupo de timadores, y satisfacerlos solo era posible al precio de renunciar a Alemania. Así pensaba -como yo- la gran mayoría del ejercito en campaña”.

13 de Octubre de 1918, Hitler se encuentra combatiendo desde las primeras horas de la mañana en las colinas de Comines, en la zona de Ypres (Bélgica), contra tropas británicas; el combate más que feroz es táctico ya que el enemigo comienza a lanzar granadas de gas mostaza, altamente tóxico (sintetizado por Wilhelm Steinkopf en 1917, produce ampollas en la piel y en las mucosas y puede causar la muerte por asfixia agónica), a fin de diezmar las trincheras alemanas. El gas comienza a invadir la zona en donde se encuentra Hitler y a pesar de huir de la nube esta le alcanza quedando parcialmente ciego por sus efectos. Es evacuado inmediatamente a un hospital de campaña en donde tratan sus ojos de forma preventiva hasta ser trasladado al Hospital Militar de Pasewalk, cerca de Stettin (Alemania)

El 10 de Noviembre del mismo año, prácticamente recuperado de sus lesiones oculares, una noticia recorre todas las salas del Hospital: Alemania se rinde, al día siguiente se firmará el armisticio y se proclamará la República de Weimar que durará hasta 1933.

Hitler está avergonzado y derrumbado por estos hechos; él, que siempre había creído en la total victoria alemana y el resurgimiento de un nuevo imperio germánico, se dejó abatir: 

Todo se hizo negro de nuevo ante mis ojos”.

El carácter impulsivo y entusiasta en extremo de Adolf Hitler le hace reaccionar, se considera a sí mismo un Cruzado cuyo único propósito es salvar Alemania, levantar el espíritu germánico y luchar sin descanso para conseguir el resurgimiento imperial que tanto deseaba. 

Para Hitler acaba un período lleno de luces y sombras, combatió al enemigo, fue herido en diversas ocasiones, recibió condecoraciones y fue ascendido a Cabo. Lo que no sabía en aquella época era que solamente llegó a ascender a Cabo porque sus superiores siempre le consideraron una persona falto de carácter y don de mando e incompetente para dirigir tropas. Un psiquiatra que le trató en su última estancia en un Hospital Militar le definió como:

“persona peligrosamente psicótica”.

Su propio Comandante de la Unidad a la que pertenecía declaró:

“¡Nunca promoveré a este histérico!”.

  EL DAP, LA SEMILLA DEL NAZISMO

Llegado el verano, en Julio de 1919, Hitler es trasladado al Comando de Inteligencia del Ejército como espía (V-Mann o Verbindungsmann) con dos funciones específicas: La de encontrar a soldados cuyas ideas fuesen nacionalistas y la de infiltrarse en las charlas y discursos de determinados partidos políticos para averiguar sus tendencias ideológicas.

En Septiembre de este mismo año, el Comando de Inteligencia del Ejército tiene noticias de que el Partido Obrero Alemán (DAP), creado el 5 de Enero por el cerrajero Anton Drexler, dará un mitin el día 12 en la cervecería Sterneckerbräu de la Avenida Tal número 54 (cercana a Marienplatz) de Munich y designa a Hitler la misión de infiltrarse entre los asistentes y escuchar las charlas a fin de determinar si el DAP tenía orientaciones nacionalistas o comunistas.

Hitler acude a la cervecería y se encuentra a un grupo de unas 30-40 personas atentas a las palabras de Gottfried Feder en las que daba a entender que Alemania debería anexionarse a Austria y comenzar a recuperar el ya perdido Imperio Germánico (curiosamente estas ideas pangermanistas explicadas anteriormente en este libro son las que ya hervían en el cerebro de Hitler). Tras finalizar su discurso comenzó un debate con tonos nacionalistas y racistas que fue cortado por el Profesor Baumann exponiendo con firmeza que Alemania debería separarse de Baviera. Hitler ya no aguantó más; rompiendo la regla de escuchar y no participar, se levantó enfurecido de su silla y comenzó a rebatir las palabras de Baumann con tal capacidad oratoria y argumentos que obligó a este a retirarse y abandonar el local. Hitler pudo, por primera vez, sacar de sus adentros todo su repertorio de ideales anexionistas e imperialistas que durante muchos años nunca pudo airear.

Anton Drexler

Quizás en ese momento Adolf Hitler no sabía que sus palabras en esa humilde cervecería serían en germen del posterior nazismo.

Anton Drexler quedó impresionado por como el joven Hitler había defendido su postura utilizando una maestría y manejo de las palabras poco comunes. Se acercó a él y le felicitó por la exposición de sus ideales invitándole a unirse al DAP como afiliado. Talentos así eran escasos y Hitler acepta encantado por lo que este mismo día, el 12 de Septiembre de 1919, Adolf Hitler se afilia al Partido Obrero Alemán como afiliado número 55 (en su Carné de Afiliado aparece el 555 pero era un truco del DAP para aumentar artificialmente el número de seguidores ya que la lista comenzaba desde el número 500 en vez desde el 1). En algunas ocasiones a lo largo de su vida, Hitler manifestó haber sido el afiliado número 7 a fin de darse importancia cuando en realidad fue el número 7 pero del Comité Central y responsable de la propaganda del partido.

El DAP organiza otro mitin para el 16 de Octubre de este año en la cervecería y restaurante Hofbräukeller, en la Wiener Platz de Munich; Hitler dará un discurso y acuden más de 300 personas a escucharle. La fuerza de sus palabras que invitan al resurgimiento de una nueva Alemania excitan a los presentes; Hitler está pletórico y el mitin es un éxito total. Se cree que entre los asistentes estaba Rudolf Hess quien, posteriormente, conocería personalmente a Hitler, se afiliaría el NSDAP el 1 de Julio de 1920, comandaría un batallón de la SA y se convertiría en un seguidor fanático de las tesis nazis para en 1925 pasar a ser su secretario personal.

Con el apoyo de otros miembros como Ernst Röhm y Dietrich Eckart, a los pocos días Hitler es nombrado Jefe de Propaganda de un partido político que solamente tenía un Ley Fundacional básica; sus funciones son las de pertenecer al Comité del partido y ser el redactor del semanario del DAP “ Völkischer Beobachter” (El Observador del Pueblo). El DAP carecía de un firme programa ideario y electoral y Hitler se encuentra a un puñado de idealistas con tendencias claramente nacionalistas extremas, sin sede social estable y con menos de 60 afiliados. Hitler siente la necesidad de reorganizar este incipiente partido y darle proyección nacional, darle vida... ser el protagonista único.

Comienza por establecer una sede social en una apartada habitación de la cervecería en donde calló al Profesor Baumann, en la Sterneckerbräu de Munich, inaugurándola en 15 de Enero de 1920 y colocando encima de la mesa un fichero en el que ya constan 64 miembros afiliados, la mayoría obreros de los ferrocarriles, pero en las calles de Munich ya hay varios miles de ciudadanos que quieren escuchar las palabras de Hitler.

Deseoso de aumentar la popularidad del DAP, crea una insignia para el partido que consiste en una esvástica negra sobre un círculo con fondo blanco y el exterior rojo, aquel símbolo que diseñó en 1910 para la portada de su ideario la “revolución germánica”. Este símbolo acompañará al partido durante toda su existencia. Así mismo redacta, junto a Anton Drexler, los 25 Puntos que formarán la base ideológica nacional-socialista y que dará a conocer próximamente. 

Hitler programa un discurso impactante para el 24 de Febrero de 1920; desea realizar un mitin multitudinario y se prepara para atraer el mayor número de simpatizantes. Alquila el salón de fiestas Hofbräuhaus de Munich y en los días previos al mitin imprime panfletos que jóvenes leales al partido y ataviados con el símbolo de la esvástica distribuyen por toda la ciudad ruidosamente a fin de llamar la atención.

Ernst Röhm

Llegó el momento del clamoroso mitin; el salón de fiestas está abarrotado con más de 2.000 asistentes (hasta 6.000 según algunos historiadores) y Hitler comienza su tan ansiado discurso cargado de lemas anexionistas, antisemitas y anticomunistas para terminar leyendo los 25 Puntos del Partido Obrero Alemán. El éxito es total, los aplausos son interminables; Anton Drexler, Ernst Röhm y otros líderes fundacionalistas del DAP ven en Hitler la cabeza pensante que con su eficaz oratoria y sus convicciones ideológicas sólidas está levantando el partido. 

El nombre de partido debe ser cambiado; su nuevo nombre debe representar el sentir de sus afiliados y seguidores acorde al espíritu nacional-socialista y toma una decisión apoyada por la totalidad del Comité. Su denominación, Partido Obrero Alemán, pasará a llamarse Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán, de aquí surgirá la palabra tan temida a partir de este momento: Nazi, Nazismo... de Nacional-Socialismo. El 1 de Abril de 1920 Adolf Hitler pide la baja total del ejército convirtiéndose en civil y este mismo día cambia la denominación del partido. Ya no es el DAP, es el NSDAP y establece de forma oficial como emblema del NSDAP la Hakenkreuz (Cruz Gamada) y un saludo imitado de los fascistas italianos, el brazo estirado en alto con la palma de la mano hacia abajo. 

El 29 de Junio de 1921 Adolf Hitler es nombrado Führer (máximo líder o presidente) del NSDAP, ha logrado llegar a la cumbre de sus aspiraciones; sus ideas, plasmadas en discursos y mítines, atraen a miles de ciudadanos anónimos y se siente útil, representante de una corriente ideológica que colma sus sueños imperialistas. 

  EL PUTSCH DE MUNICH O DE LA CERVECERÍA BÜRGERBRÄUKELLER

Hitler siempre pensó que a pesar de liderar un partido político legal nunca llegaría al poder mediante las urnas convencido que la República de Weimar estaba manipulada por judíos, comunistas y separatistas anti-germanos.

Sobre las 20,30 horas del 8 de Noviembre de 1923 Adolf Hitler y su amigo de partido Rudolf Hess, seguidos por más de 600 afiliados y simpatizantes de la SA rodearon la cervecería Bürgerbräukeller en donde el Gobernador de Baviera Gustav von Kahr daba una charla ante unas 3.000 personas junto a Otto von Lossow (Comandante en Jefe del Ejército Bávaro) y Hans von Seisser (Jefe de la Policía Bávara). Tras cortar todos los accesos a la cervecería, Alfred Rosenberg, Herman Goering, Rudolf Hess y Adolf Hitler, junto al veterano Mariscal Erich Ludendorff, accedieron al interior; Hitler portaba un revólver que no dudó en disparar contra el techo, subirse a una mesa y gritar “!! La revolución a empezado ¡¡”. Él mismo vocifera que acaba de instaurar un gobierno provisional quedando eliminado el de Weimar e informa al Gobernador von Kart, a von Lossow y a von Seisser que quedan retenidos. Mientras tanto centenares de personas, entre las que se encontraban ciudadanos que nada tenían que ver con el NSDAP o la SA, colaboran en el asalto a los cuartes de la Policía y del Ejército aunque sin violencia extrema.

Al amanecer del día siguiente, 9 de Noviembre, Ernst Röhm lidera un nutrido grupo de miembros de la SA (entre ellos Heinrich Himmler) y asaltan el Ministerio de Defensa bávaro pero en esta ocasión armados cruzando disparos con el ejército de Weimar. Se producen 2 muertos en las filas de la SA. El Gobernador von Kahr dialoga con el Mariscal Ludendorf en una habitación contigua de la cervecería y le hace creer que tanto él, von Seisser, y von Lossow están a favor de este alzamiento nacional contra la República de Weimar por lo que Ludendorff libera a los tres. Una vez libres, el Gobernador von Kahr ordena a Lossow y Seisser que utilicen los recursos y medios necesarios contra los insurgentes y acaben con los disturbios.

Mientras tanto el ingenuo Mariscal Ludendorf propone a Hitler que realicen una marcha multitudinaria hacia el Ayuntamiento de Munich, en la Marienplatz (Plaza Marien), en la creencia de que ante tal multitud los soldados no se atreverían a disparar contra veteranos de la Primera Guerra Mundial; este acepta a regañadientes y unas 2.500 personas caminan hacia el Ayuntamiento. Al llegar se encuentran una plaza plagada de ciudadanos que, sin ser simpatizantes de la revuelta, acuden a saber que es lo que está pasando. 

Erich Ludendorff

Ludendorff, desconcertado porque ya no distingue a sus seguidores de los curiosos, alenta a proseguir la marcha hacia el Ministerio de Defensa para reunirse allí con los SA comandados por Ernst Röhm. Durante este trayecto la marcha va creciendo; ciudadanos simpatizantes con el NSDAP, seguidores de Adolf Hitler o contrarios a la República de Weimar se unen a la revuelta. La cabecera de la marcha entra en la Plaza Odeón (Odeonplatz) que es parte del trayecto hasta el Ministerio y encontrándose a la altura del Monumento a los Generales Alemanes (Feldherrnhalle) hay una barrera humana formada por soldados y policías leales a Weimar. La sorpresa es mutua y en ambos lados nadie sabe que hacer pero suena un disparo (nunca se ha sabido de que lado se efectuó) y tanto los soldados y policías como los integrantes de la marcha de insurgentes comienzan un fuerte cruce de disparos en el que resultan muertos 14 miembros del NSDAP y 4 policías. Hermann Goering recibe un impacto de bala que le atraviesa la región pélvica y consigue huir. Esta herida trajo consecuencias importantes posteriores ya que Goering necesitó tomar morfina para tratar las dolencias; se convirtió en un adicto a esta sustancia y durante toda su vida dependió de ella.

Respecto a Hitler también fue herido; una bala le impactó en su pierna y pudo escapar de la revuelta escondiéndose en el ático de la casa de su amigo y simpatizante el periodista Ernst Hafstaengl, situada en la localidad de Uffing (a unos 55 kilómetros de Munich). Este periodista fue unos de los personajes que presentó a Hitler ante la alta sociedad alemana lo que le permitió crear un círculo de personas influyentes leales al NSDAP.

Hitler tiene miedo de las consecuencias de sus actos y pensando que será irremediablemente fusilado, piensa en suicidarse pero la esposa de Ernst, Helene, le convenció de no hacerlo. Durante la tercera noche en que permanecía oculto la policía llegó a la casa de Ernst y apresó a un Hitler totalmente asustado que pensaba que iba a morir enseguida.

La policía le trasladó a la prisión de Landsberg am Lech, a 65 kilómetros de Munich, en donde ya se encontraban detenidos Rudolf Hess, el Mariscal Ludendorff y otros líderes insurgentes como Wilhelm Frick (que jugaría un papel importante en el nazismo). Al temeroso Hitler se le comunica que será juzgado por cargos de Alta Traición y es informado de que todas las sedes del NSDAP han sido clausuradas incluyendo la redacción del periódico del Partido Nazi, el Völkischer Beobachter (El Observador del Pueblo). Con Hitler detenido y el Partido Nazi maltrecho es Alfred Rosenberg quien toma el mando del NSDAP temporal y secretamente. 

El 26 de Febrero de 1924 comienza el Juicio por el Putsch de Munich; los Jueces eran de tendencia derechista y contrarios a Weimar por lo que los acusados recibieron un claro trato de favor: Jamás durante el Juicio se habló de los 4 policías muertos, se permitió la entrada de periodistas nacionales y del extranjero y a Hitler se le concedió tiempo ilimitado para hablar y exponer sus argumentos. Uno de ellos fue claramente inculpatorio: 

“Solamente yo cargo la responsabilidad. Pero no soy un criminal por eso. Si hoy me presento aquí como un revolucionario, es como un revolucionario en contra de la revolución. No existe la alta traición contra los traidores de 1918”.

Las sentencias se leyeron el 1 de Abril de 1924; el Mariscal Ludendorf quedó absuelto, Ernst Röhm y Wilhelm Frick recibieron condenas de prisión pero quedaron libres y Adolf Hitler, líder ideológico y material del Putsch de Munich, sentenciado a 5 años de prisión (la Constitución permitía haberle condenado a Cadena Perpetua pero los Jueces aplicaron las sentencias más leves) y la prohibición de hablar en público.

Hitler no era ya un desconocido; tenía seguidores por toda Alemania incluyendo a los funcionarios de la Prisión de Landsberg lo que le permitió recibir visitas sin límite de tiempo y correo y paquetes sin revisar (incluidos los enviados por Winfred), reuniones con el resto de miembros del NSDAP detenidos y tener hasta un despacho en su amplia celda de la primera planta con vistas al campo y equipada con muebles de calidad junto a un sillón confortable en el que cada día leía la prensa vistiendo ropa típica alemana con pantalón corto.

Es en este momento cuando Hitler dispone de tiempo y motivaciones para escribir el libro que sería su ideario póstumo: “Cuatro años de lucha contra mentiras, estupidez y cobardía” aunque posteriormente cambió el título por el de Mein Kampf (Mi Lucha), compuesto por 782 páginas y dedicado a Dietrich Eckart (político amigo de Hitler y uno de los fundadores del DAP muerto el 26 de Diciembre de 1923 por infarto en Landsberg esperando juicio por el Putsch). Su secretario Rudolf Hess, convertido en el más leal y fiel servidor, es quien se encarga de redactar en el papel regalado por Winfred las palabras imperialistas, antisemitas, contracomunistas y revolucionarias que salen de la boca de Adolf Hitler. Pude decirse que su confinamiento en la prisión de Landsberg significó la madurez política de Hitler. 

En Diciembre de 1924 el gobierno de la República de Weimar decreta una amnistía general que afecta a todos los presos políticos y el 19 del mismo mes Adolf Hitler es puesto en libertad; de un total de 5 años a que fue condenado solamente ha cumplido 9 meses. 

Respecto a su obra Mein Kampf y hasta 1934, se vendieron más de 250.000 ejemplares y jamás pago los impuestos generados por las ventas acumulando una deuda con la Hacienda alemana de unos 405.500 marcos. Cuando fue elegido Canciller en 1933 la deuda “desapareció”. Desde este año las ventas aumentaron considerablemente lo que le permitió una saneada economía particular. 

  NUREMBERG, LA CAPITAL DE NAZISMO

El Partido Nazi establece de forma definitiva que la ciudad de Nuremberg, en la región de Baviera, sea la sede principal para celebrar los congresos del Partido... Motivo? Nuremberg es el centro geográfico alemán y debe representar la centralidad del III Reich. Durante los años anteriores a 1927 el NSDAP concentraba los congresos en ciudades como Munich o Weimar pero Nuremberg pasó a convertirse en el epicentro del nazismo alemán. Poseía el famoso Campo Zeppelín (llamado así por el campo de pruebas de los dirigibles de Ferdinand von Zeppelín, fallecido el 8 de Marzo de 1917) con capacidad de aforo para más de 500.000 personas y esta circunstancia le permitía la celebración de eventos políticos multitudinarios y, por ende, llamativos y espectaculares.

Del 19 al 21 de Agosto de 1927 el NSDAP celebra su III Congreso Nacional; Adolf Hitler aparece en el paseo central subido en la parte posterior de un Mercedes negro descapotable, de pie y erguido, saludando a los más de 20.000 que responde a su saludo nazi y ataviado por primera vez con el uniforme de la SA. Viste una camisa parda colgando de uno de sus bolsillos la Cruz de Hierro ganada en la Primera Guerra Mundial y la insignia del Partido Nazi. Este Congreso Nacional reviste una especial atención e importancia porque sus efectos en la población alemana serán profusamente extendidos. La grandiosidad de este espectáculo, la marcialidad de las formaciones y, sobre todo, el apasionado discurso de Adolf Hitler a la multitud en el que no ahorró en gesticulaciones, voces cargadas de patriotismo germánico y una especial y estudiada coreografía en la tribuna (sus abrazos a sí mismo, sus movimientos con la cabeza alzada y miradas perdidas hacia el cielo y demás teatralidad como cuando se apoya en el atril y lo sujeta con ambos brazos estirados y tensos) eran fruto de mantener una imagen estratégicamente preparada de un líder sólido con fuertes convicciones políticas.

No hay duda, este Congreso solidifica al NSDAP y crea en Alemania una imagen de que Hitler es el salvador que llevará al país hacia un resurgimiento nunca visto hasta ahora. Hitler es casi idolatrado, es la solución que Alemania estaba esperando.

Mi impresión personal es que Hitler sabía desde entonces que él sería el futuro Führer de Alemania; Lo peor de saberlo? Es que se lo creía.

  LAS PRIMERAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS

Tras este III Congreso Nacional Hitler se encuentra un Partido Nazi fuerte, consolidado y con férreas aspiraciones a alcanzar el poder por lo que ya dispone de capacidad para presentarse a unas elecciones nacionales.

Para reestructurar el NSDAP previamente a las elecciones de 1928 el Führer divide el Partido Nazi en dos secciones: La primera, llamada PO I, se dedicará a buscar los medios legales necesarios para derrocar la República de Weimar y la instauración del Partido Nazi como cabeza del Estado. La segunda, conocida como PO II, seleccionará entre los líderes medios y principales del NDSAP a aquellos que, por su capacidad ideológica y organizativa, ocuparán los futuros cargos políticos cuando el NSDAP llegue al poder. Así mismo llama al Líder del NSDAP en Berlín desde 1926, Joseph Paul Goebbels (licenciado en Historia, Filosofía y Literatura y afiliado desde 1922) para que sea el jefe del servicio de propaganda del Partido Nazi a fin de preparar una campaña que depure la imagen del Partido de cara a las próximas elecciones.

El 20 de Mayo de 1928 se celebran las elecciones al Reichstag (Parlamento) alemán, hay en juego 481 escaños y el NSDAP solamente obtiene 12 con un total de 810.000 votos. El descalabro, lejos de desmoralizar a Hitler y al NSDAP, les anima a proseguir. Algo es algo y 12 escaños son 12 más que cero. Hay que seguir luchando por el poder, habrá más elecciones. Sólo queda esperar.

A principios de 1929 las potencias vencedoras revisan las amortizaciones que Alemania debe pagar por la Primera Guerra Mundial y el 31 de Agosto se concluye un Plan (Plan Young por el banquero estadounidense Owen Young) que establece el pago de 26.350 millones de dólares en pagos fraccionados de 473 millones durante 58 años y medio. Este dinero saldrá de la subida de los impuestos a los ciudadanos alemanes y unas tasas sobre los transportes en todo el país. 

Duro castigo; Alemania tenía en 1929 una tasa de paro del 33% y la subida de impuestos nacionales junto a los gravámenes al transporte y, por lo tanto, loas aranceles a la exportación, representan un menor poder adquisitivo de la población, disminución de los ya escasos ahorros y un retroceso en la economía alemana. La industria, aunque avanzada, dependía totalmente de las exportaciones que ahora serían mucho más costosas.

Hitler, durante este año 1929, ataca duramente al Plan Young por considerarlo una imposición de los Estados Unidos que dejaría exhausta a la ya maltrecha población alemana. El líder del conservador DNVP (Partido Nacional Popular Alemán), Alfred Hugenberg (magnate de la prensa), pacta con Hitler un acuerdo por el que el NSDAP, que tiene más apoyo que el DNVP de cara al referéndum que se celebrará sobre el Plan Young, utilice sus empresas como prensa y cine para atacar al Plan dándole, a su vez, una financiación casi ilimitada.

Poco antes del referéndum sobre el Plan Young hay un suceso que afectará a Alemania de forma brutal. El Jueves 24 de Octubre de 1929 se produce la caída de la Bolsa de New York (el llamado Crack del 29) y Estados Unidos entra en recesión (la Gran Depresión). Este hecho provocará la paralización de las escasas exportaciones alemanas hacia el exterior y la retirada de fondos de los países europeos de los bancos. Alemania está herida de muerte.

Hitler saca provecho político del Crack; en un mitin antes de las elecciones espolea a los oyentes relacionando la Gran Depresión con conspiraciones comunistas: 

“Nunca en mi vida he estado más dispuesto e interiormente presto a la lucha que en estos días. Porque la dura realidad ha abierto los ojos de millones de alemanes a las estafas, mentiras y traiciones sin precedentes de los marxistas engañadores del pueblo”.

El referéndum sobre el Plan Young se celebra el 22 de Diciembre de 1929; solamente vota el 14,9% de la población alemana que aprueba el Plan con el 94,5% de los votos. 

Ambos hechos, aunque perjudican gravemente a Alemania, favorecen al NSDAP ya que la tendencia imperialista de Hitler y su negativa a pagar las reparaciones del Plan Young impuestas por el Tratado de Versalles le suman popularidad.

No termino con 1929. Este año tiene más sucesos que serán relevantes para el futuro de Hitler. 

El magnate Alfred Hugenberg, que ayudó a Hitler en su campaña contra el Plan Young, necesita a la SS (guardia personal de Hitler que ya tiene más de 2.000 hombres) del NSDAP para usarlos como arietes contra los piquetes huelguistas de los sindicatos comunistas y que bloquean sus empresas. Heinrich Himmer, jefe de los SS, organiza grupos violentos que atacan sin tapujos a los sindicalistas que protestan por el cierre de empresas, bajos sueldos, despidos masivos, etc... El hecho de que la SS del NSDAP adquiere importancia para Hitler dejando de lado a la SA provoca un fuerte malestar dentro de esta estructura; pronto sabrá el NSDAP que sus dos organizaciones, la SS y la SA, serán incompatibles bajo una misma dirección.

  LAS ELECCIONES DE 1930: UN TRIUNFO INESPERADO

El 14 de Septiembre de 1930 se celebrarán las elecciones al Reichstag alemán. El NDSAP tenía el terreno abonado para ganar debido a la unión de circunstancias sociales y económicas tales como la oposición al Tratado de Versalles y el Plan Young, el descalabro de la Bolsa de New York en 1929 y los tan cacareados mítines en donde Hitler planteaba el resurgimiento de una nueva Alemania mediante la desobediencia nacional al Tratado de Versalles, el rearme y, por ende, un basto plan industrial a gran escala que elimine el alto desempleo (en 1930 el desempleo rozaba el 40%) y florezca una economía saneada. Todos estos planteamientos de Hitler junto al descontento popular por el sometimiento de la Republica de Weimar daban a entender que el NSDAP tenía posibilidades de poder.

Se celebran las elecciones al Reichstag en la que hay 577 escaños en juego para 15 partidos políticos; la participación es masiva y se contabilizan un total de 35.224.499 votos, un 82% de la población alemana.

Los resultados para Hitler son satisfactorios, le han votado el 18,25% de los electores con un total de 6.379.672 votos que representan 107 escaños quedando como segunda fuerza política de Alemania por debajo del SPD (Partido Social Demócrata de Alemania) liderado por Otto Wels.

La fuerte subida del NSDAP en la vida política alemana es crucial para el posterior auge total de Hitler y, por lo tanto, del Partido Nazi. En sus adentros, la SA comandada por Ernst Röhm cuenta ya con más de 70.000 guardias cuya preparación paramilitar seguirá siendo la protección de mítines y asambleas y la SS que, con casi 3.000 hombres, continuará ofreciendo protección personal a los líderes del NSDAP. 

Fuera, en el exterior del NSDAP y ante la vertiginosa subida en importancia (el Partido Nazi paso de ser la novena fuerza política a la segunda), los empresarios y banqueros alemanes se arriesgan a apoyar y financiar a un partido que favorece abiertamente sus intereses viendo que si en el futuro Adolf Hitler llegase al poder total eliminará de raíz sindicatos comunistas, influencias judías, partidos ligados a la izquierda moderada o radical... es decir, dispondrían de un poder casi ilimitado avalado por el gobierno nazi. Por esta razón, empresarios como Fritz Thyssen (afiliado al NSDAP y que fabricaba armamento y munición), Albert Voegler (industrial del acero y carbón y que aportó al Partido Nazi más de 3 millones de marcos) o Emil Kirdorf (propietario de Gelsenkirchen Mine Company, productora de carbón), entidades bancarias como el propio Banco Alemán o el Stein de Colonia y hasta la compañía aseguradora Alianz financiaron todas las actividades del partido para en el futuro asegurarse posiciones estratégicas con el gobierno nazi.

Hay un tema importante para estas fechas; Adolf Hitler es un apátrida ya que renunció a la ciudadanía austriaca pero no tenía la alemana. Aunque el NSDAP ganara peso Hitler jamás ostentaría personalmente el poder y quien encabezara las listas electorales (naturalizado alemán) si accedería a ser nombrado Canciller. Una opción se presenta en las asambleas del partido Nazi. El ayudante del Ministro de Defensa, el General Kurt von Schleicher, comenzó a recibir el respaldo necesario principalmente de los militares de NSDAP para convertirse en el portavoz de Partido Nazi. Esto a Hitler no le agradó en absoluto y no olvidaría fácilmente.

1931, El Ministerio de Defensa de la República de Weimar asciende a Ernst Röhm al grado de Coronel mientras mantiene su mando absoluto en la SA y la SS del Partido Nazi; Röhm comienza a pensar que su peso político esta a la misma altura de Adolf Hitler y sopesa su poder el ostentar una mayor relevancia en el seno del NSDAP. Tiene un freno, a Himmler, que aunque está por debajo de él, posee una fuerte influencia con Adolf Hitler.

Durante este mismo año, el 14 de Junio, Heinrich Himmler conoce a Reinhard Heydrich, recientemente expulsado de la Marina de Weimar (estaba destinado en los servicios de espionaje) por haber dejado embarazada a la hija de alto cargo del grupo industrial IG Farben y no querer hacerse cargo del problema. Himmler tiene intención de crear un nuevo departamento al que llamaría Sicherheitsdenst (servicio de información) para actuar como una unidad de espionaje con actividades tanto dentro como fuera del NDSAP. Por la experiencia de Heydrich en asuntos de espionaje y haberse granjeado la confianza de Himmler, este le otorga el 5 de Octubre de 1931 el mando de la flamante SD y que deberá rendir cuentas directamente a Himmler. 

El 18 de Septiembre de 1931 es un día fatídico; Geli, la prima y amante de Adolf Hitler, se suicida. Como expliqué anteriormente en el capítulo dedicado a esta relación, este hecho le sume una fuerte depresión aunque su decaimiento es ligeramente amortiguado por la aventura paralela que mantiene con Eva Braun y sus cartas amorosas con Maria Reiter. A partir de esta fecha Hitler se dedicará a cultivar la relación con Eva de forma más directa. 

Ernst Röhm comienza a tener delirios de grandeza al ver a Hitler decaído por la muerte de Geli y plantea que los miembros de la SA se integren directamente en el ejército de Alemania. Por supuesto esta idea no tiene el Visto Bueno de Hitler y surge un cierto enfrentamiento entre ambos. Röhm quiere el peso político de Hitler y Hitler no lo permitirá. No cabe duda que este desafío entre ambos creará un distanciamiento político y, en 1934, la muerte de Röhm a manos de Hitler. Pero ya trataré este tema más adelante.

Röhm no acata las directrices de Adolf Hitler sobre el futuro de la SA, protesta a voces en el seno del NDSAP en un intento de conseguir restar influencia política y de mando a Hitler pero solamente consigue que el 25 de Enero de 1932 Heinrich Himmler le releve del mando absoluto tanto de la SA como de la SS. Röhm está furioso y sus intentos de que la SA formasen parte del ejército fracasan por lo que decide reunir a determinados líderes del Partido Nazi como Gregor Strasser (enemistado con Hitler al aceptar el cargo de Primer Ministro de Prusia) a fin de dar un golpe de estado interno y eliminar políticamente a Hitler. Tampoco lo consigue aunque en esta ocasión Hitler está enterado de todo el mecanismo de traición preparado por Röhm. Tampoco olvidará este suceso.

  1932: EL AÑO DEL ÉXITO, DEL FRACASO Y DE LA TRAGEDIA

Hitler, el 25 de Febrero de 1932, obtiene la ciudadanía alemana por lo que ya puede ser elegido Canciller del Reichstag. ¿Cómo consiguió la ciudadanía? En la ciudad de Brunswick (Baja Sajonia, Alemania) había bastantes funcionarios públicos seguidores del Partido Nazi y no se sabe si a petición de Hitler u ofrecimiento de estos empleados municipales, el caso es que Adolf Hitler fue admitido en el Ayuntamiento como trabajador asalariado del municipio, el contrato laboral le otorgó automáticamente la ciudadanía alemana que tanto ansiaba. En la actualidad, el Partido Socialdemócrata de esta localidad está estudiando el revocar simbólicamente la ciudadanía a Adolf Hitler por el consabido genocidio y instigador principal de la Segunda Guerra Mundial.

Las elecciones de 1932 al Parlamento de Alemania son adelantadas del 31 de Julio al 13 de Marzo (en este caso se celebró la primera vuelta) y Adolf Hitler se presenta como candidato; ya es un ciudadano alemán de pleno derecho. En estas elecciones 14 partidos políticos se disputan un total de 608 escaños. Vota el 84.06% de los ciudadanos alemanes con un total de 37.162.081 votos. El partido más votado en la primera vuelta de las elecciones es el PSD, encabezado por Paul von Hindenburg, que obtiene el 49,6% de los votos emitidos (18.651.497 de votos) seguido por el NSDAP con el 30,1% de votos (11.339.446 votos)

Hindenburg no consigue obtener el 0,4% que le falta para alcanzar el 50% de los escaños por lo que el 10 de Abril de 1932 se celebra la segunda vuelta de las elecciones al Reichstag. Los resultados son mucho más claros: Hindenburg obtiene el 53,1% de los escaños con 19.359.983 votos y Hitler el 36,8% con 13.418.547 votos. 

Por asuntos internos del PSD de Hindenburg (y que creo que no vienen al caso) en los que este partido sufre una crisis entre sus líderes por sus apoyos, el 4 de Junio de 1932 el recién estrenado Presidente de la República de Weimar Paul von Hindenburg disuelve el Reichstag y convoca otras elecciones parlamentarias.

Estas elecciones se celebran el 31 de Julio de 1932 y en esta ocasión el NDSAP de Adolf Hitler consigue el 37,3% de los votos (13.745.680 votos) que le otorgan 230 escaños seguido del SPD de Otto Wels con el 26,1% de votantes (7.959.712 votos) y 133 escaños. Hitler no obtiene aún la mayoría necesaria para ser nombrado Canciller e intenta crear pactos y coaliciones para conseguirlo. El 5 de Agosto Adolf Hitler se reúne con Kurt von Schleicher, recién nombrado Ministro de Defensa del gobierno formado por el Canciller Franz von Papen, y exige que por sus escaños conseguidos se le cedan varias carteras ministeriales y la creación de un Ministerio nuevo, el de Propaganda, que sería dirigido por Joseph Paul Goebbels. No obtiene respuesta alguna.

Entre tanta inestabilidad política Hitler recibe un golpe terrible el 10 de Agosto; sus frecuentes ausencias por asuntos políticos dejan sola a Eva Braun y necesita dar un toque de atención a Hitler. Este día Eva empuña una pistola propiedad de su padre y se dispara en el pecho; la herida no es mortal pero consigue su propósito de que Hitler esté más pendiente de ella aunque este tenía una cosa muy clara: Alemania estaba por encima de todo, incluso de Eva. 

El 13 de Agosto Hitler, más tranquilo sabiendo que Eva se recuperará enseguida de su intentona suicida, vuelve a reunirse con von Schleicher y von Papen pero tampoco se ponen de acuerdo para el reparto del poder y deciden ver a von Hindenburg. Este les recibe de pie, sin invitación a sentarse, y mediando un frío y escueto saludo. Habla con Hitler directamente y le dice que no pude permitir que su apoyo haga ganar la Cancillería a un partido como el NSDAP y le pide, a su vez, colaboración para el actual Canciller von Papen. Hitler no apoyará al Canciller ya que le recortaría libertad de movimiento como partido.

Esta negativa a apoyar el gobierno de von Papen perjudicó al NSDAP; la economía del Partido Nazi estaba casi exhausta por los gastos anteriores para las elecciones y el líder que aglutinaba a las tendencias más moderadas del NSDAP, Gregor Strasser, le manifiesta a Hitler su malestar por esta actitud que resta poder al Partido Nazi e intenta por su cuenta tomar conversaciones para que el NSDAP consiga cesiones y poder. De momento algunos acaudalados empresarios empiezan a retirar su apoyo financiero al NSDAP lo que deja en una situación muy peligrosa a Hitler.

Gregor Strasser se reúne con el centroderechista Heinrich Bruning y acuerdan que Hermann Goering sea elegido Presidente del Reichstag por lo que, habiendo un gobierno asentado en apariencia, el 12 de Septiembre de 1932 se celebra la primera asamblea parlamentaria que comienza por la retirada de apoyos a Franz von Papen y la consiguiente disolución del Reichstag. Se determina que las próximas elecciones sean el 6 de Noviembre de 1932.

Se celebran las elecciones y el NSDAP pierde popularidad. El Partido Nazi obtiene 196 escaños con el 33,1% de los votos (11.737.395 votos) y le sigue el SPD con 121 escaños votándole el 20,4% del electorado, 7.251.690 votos. Está claro que la negativa de Hitler a apoyar a von Papen en las anteriores elecciones trajo estas fatales consecuencias.

  ADOLF HITLER Y LA CONQUISTA DEL PODER

El 4 de Enero de 1933 Franz von Papen se reúne con Adolf Hitler para intentar una coalición política que estabilice el Reichstag ante la imposibilidad de formar un gobierno estable. Solamente cediendo a las presiones del Partido Nazi y con el apoyo de sus escaños se podía formar gobierno con estabilidad.

Kurt von Schleicher, como actual Canciller, se ve incapaz de formar gobierno e Hindenburg, harto de elecciones e intentos de coaliciones con partidos minoritarios en los que los de izquierdas y derechas nunca se pondrán de acuerdo y que jamás llegarán a reunir los escaños suficientes para formar gobierno, acepta que el NSDAP (al que casi odia por su tendencia totalmente derechista) consiga las carteras ministeriales exigidas y, por lo tanto, su apoyo.

A media mañana del 29 de Febrero de 1933 Hitler ya tiene redactado quienes formarán su inmediato gobierno nazi y al día siguiente, el 30 de Enero Adolf Hitler, el “pequeño cabo”, es nombrado Canciller de Alemania dejando a Franz von Papen como Vicecanciller. 

  EL PARTIDO NAZI GOBIERNA ALEMANIA
      LA DICTADURA LLAMA AL TERROR

El NSDAP, el partido más votado pero que jamás obtuvo la mayoría absoluta, ahora está en el poder. De los 11 Ministerios en juego solamente obtiene 3 pero no importa, Adolf Hitler es el nuevo Canciller. A las 12 del mediodía del 30 de Enero de 1933 Hermann Goering sale a las puertas de la Cancillería anunciando el nombramiento de Hitler y este recibe el cargo de manos de von Hindenburg; la radio anuncia que el Partido Nazi es la cabeza del gobierno alemán y los fieles seguidores salen por todas las calles de Alemania con el brazo en alto y cantando el “Deutschland über alles” y el “Horst Wessel”... A las 2 horas de haber sido nombrado Canciller la prensa de toda Alemania saca de las rotativas los periódicos con la noticia, al cabo de unas horas ya se han agotado todas las ediciones.

Prácticamente la totalidad de los teólogos y protestantes alemanes celebraron este acontecimiento; veían en Hitler un anticomunista que restablecería los valores defendidos por la Iglesia tradicional. De hecho el 29 de Marzo de 1933 los Obispos de Alemania redactaron una Declaración en la que retiraban todas las condenas morales que la Iglesia Católica había impuesto anteriormente a las ideas y tesis de NSDAP. 

Ha llegado el nazismo.

Hitler, tras el nombramiento, se sube a su Mercedes descapotado y recorre entre vítores que claman su nombre la corta distancia hasta el antiguo Reichstag para dirigirse al pueblo alemán:

Compatriotas alemanes... el 30 de Enero se formó un nuevo gobierno nacional. Yo, y conmigo el movimiento nacionalsocialista nos hemos incorporado a él. Siento, que el objetivo por el que tanto he luchado en los años pasados, ha sido alcanzado.

Cuando terminó la guerra en 1918, yo era igual que muchos millones de otros alemanes, no responsable de las causas de la guerra, no responsable de la conducción de la guerra, y no responsable de la situación política de Alemania. Yo solo era un soldado entre otros ocho o diez millones de otros soldados.

Hubo un tiempo en el que un alemán solo podía estar orgulloso del pasado; cuando el presente causaba vergüenza. Con el declive de la política extranjera y la decadencia del poder político comenzó el derrumbamiento interno, la disolución de nuestras grandes organizaciones nacionales, y la decadencia y corrupción de nuestra administración. ¡Y así comenzó el declive de nuestra nación! Todo esto fue causado por los hombres de Noviembre de 1918.

Y ahora vemos cómo se derrumban clase tras clase. Las clases medias están desesperadas, centenares de miles de vidas están arruinadas, año tras año la situación se hace más desesperada. Decenas de miles se declaran en quiebra, y ahora el ejército de los desempleados comienza a engrosarse...uno, dos, tres millones... cuatro millones... cinco millones... seis millones... siete millones... Si, hoy en día podría ser de siete a ocho millones.

¿Cuánto tiempo puede continuar esto? Estoy convencido de que debemos actuar ahora si no queremos llegar demasiado tarde. Por consiguiente, he decidido, el 30 de Enero, utilizar a mi Partido, antaño de siete hombres y ahora de doce millones, para salvar a la nación...y a la patria.

Tal y como yo trabajé durante catorce años para construir este movimiento y hacerlo crecer desde siete hombres a doce millones, ¡así trabajaré!, ¡así trabajaremos todos, para la resurrección de la nación alemana! Pueblo de Alemania: dadnos cuatro años, y juro que del mismo modo que he ocupado el poder, también lo abandonaré. ¡No lo he hecho buscando una recompensa! ¡Lo he hecho por vosotros!

Palabras que conllevan el secreto más escondido de Adolf Hitler, la dictadura como forma de gobierno y para conseguirla no perderá tiempo ni esfuerzos. Dispone de su arma más eficaz, el NSDAP y sus violentas organizaciones que lo componen, la SA y la SS.

No obstante hay un clima de tensión en la primera sesión del Reichstag este mismo 30 de Enero de 1933; Hitler desea el control total y absoluto con todos los poderes presidenciales eliminando así a von Hindenburg; sus planes, expuestos ante el parlamento, son celebrar unas nuevas elecciones a fin de obtener la ansiada mayoría absoluta y arrebatar el puesto a von Hindenburg como Presidente de la República. En secreto quiere evitar a cualquier precio que en los próximos comicios se presenten los partidos de tendencia comunista que representan más de 100 escaños.

  LAS ELECCIONES DE 1933: EL NSDAP SE REAFIRMA EN EL GOBIERNO

El día 5 de Marzo es importante en la historia nazi; por un lado Hitler ordena que se levante un campo de concentración para recluir al gran número de opositores detenidos ya que los calabozos están abarrotados. Este campo se situará en la ciudad de Dachau, a 5 kilómetros de Munich (más adelante trataré este asunto) 

También este día comienzan las elecciones al IX Parlamento alemán en las que más de 10 partidos políticos se disputan 647 escaños; serán las últimas elecciones democráticas de la era nazi. El censo electoral se compone de 39.655.029 electores y la participación es, como se esperaba, masiva votando el 88,74% de la ciudadanía alemana. También los resultados eran los esperados ya que al Partido Nazi de Adolf Hitler le vota el 47.2% de los electores con 17.277.180 votos que le conceden 288 escaños y seguido muy de lejos por Otto Wels, del SPD, que obtiene 6.181.629 votos (24,4% de los mismos) y solamente 120 asientos en el Reichstag.

Hitler está pletórico, sus sueños de crear el imperio nazi está a sólo un paso y este es la eliminación del Presidente de la República alemana y unificar este cargo con el de Canciller para convertirse en el máximo líder de Alemania pudiendo poner en práctica todos aquellos proyectos como la desobediencia al Tratado de Versalles, la reindustrialización bélica, el rearme del ejército y la expansión germana por Europa en donde eliminará toda influencia judía y comunista.

Ha comenzado el III Reich.

  HINDENBURG MUERE
      FUSIÓN DE LA PRESIDENCIA Y LA CANCILLERÍA ALEMANAS

El tan soñado momento deseado por Adolf Hitler está a punto de cumplirse; es el Miércoles 1 de Agosto de 1934 y Hitler visita a Hindenburg en su casa de Neudeck, donde se encuentra retirado por su desmoronamiento debido a la edad (tiene 86 años) con el agravamiento de una demencia senil severa; desea tratar con él asunto de estado pero es imposible ya que Hindenburg no reconoce a Hitler, le trata de “Su Majestad” confundiéndolo continuamente con el Káiser Guillermo IV de Prusia. Hitler se disculpa y regresa a Berlín pero durante el viaje intuye que la muerte de Hindenburg está muy próxima y que es cuestión de horas. Se prepara para el desenlace final.

Esa misma noche redacta una Ley por la que a la muerte de Hindenburg los cargos de Presidente de la República (Reichspräsident ) y el de Canciller (Reichskanzler) sean fusionados y las competencias del primero transferidas al segundo. Este unión de poderes se llamará “Führer und Reichskanzler Adolf Hitler”, es decir, “Führer y Canciller Adolf Hitler”. Al día siguiente, a las 6 de la madrugada, el Reichstag aprobó la Ley que deberá ser aplicada al día siguiente del óbito de Hindenburg.

Son las 9 en punto de la mañana del Jueves 2 de Agosto de 1934 y el Presidente de la República Paul von Hindenburg fallece. Hitler no espera al día siguiente para aplicar la Ley de fusión de los cargos y apenas pasada 1 hora de la muerte de Hindenburg anuncia mediante un comunicado radiado que el cargo de Presidente de la República, el Cargo de Canciller y la jefatura de las Fuerzas Armadas se unifican y Adolf Hitler asume los poderes. La nación alemana llora la muerte del viejo Presidente y Adolf Hitler se frota las manos, Alemania le va a pertenecer totalmente. 

Hitler ignora las últimas voluntades de Hindenburg y entierra su cuerpo en el monumento a la batalla de Tannenberg; posteriormente su cuerpo sería trasladado para ser sepultado junto a su esposa siguiendo sus deseos pero esos matices se salen de la línea de este libro.

El 19 de Agosto se celebra el referéndum mediante el que Hitler será definitivamente elegido Führer y Canciller simultáneamente. Hay que recordar que Adolf Hitler ya ha eliminado a opositores políticos, sindicalistas de izquierdas, ciudadanos críticos al régimen nazi y aquellos sectores de su propio partido que habían querido eliminarle física o políticamente. La población alemana, hábilmente engañada y manipulada por la prensa y radio dirigidas por Joseph Paul Goebbels, tenía un concepto equivocado sobre las auténticas intenciones de Adolf Hitler como cabeza de gobierno.

Los resultados son los esperados; de un total 43.568.886 votantes obtiene un “si” con 38.394.848 votos que representan el 88,1% del total y unos 4.300.370 votos, el 9,9%, que no deseaban la unificación de poderes.

Desde este día, el 19 de Agosto de 1934, Alemania ha entrado directamente en la dictadura.

  LA ANEXIÓN DEL SARRE Y LAS LEYES ANTISEMITAS DE 1935
      LA SOLEDAD DE EVA

Durante los primeros meses de 1935, Adolf Hitler insiste ante la Sociedad de Naciones la devolución de la región del Sarre (gestionada por Francia desde el Tratado de Versalles) y ante su insistencia le es devuelta. Alemania ha recuperado una parte de los antiguos territorios junto a sus ricos recursos naturales e industriales pero el aún soñado y utópico Imperio Alemán no está completo ya que la extirpada Renania y los Sudetes son espacios irrenunciables. 

Adolf Hitler está continuamente viajando por Alemania y descuida a su amante Eva Braun; ella está aburrida, pide a Hitler que le permita acompañarle en sus frecuentes viajes pero este se niega en rotundo; no está bien visto que el Führer se pasee por el país acompañado de su joven amante. Su amor por Adolf (Alfie, como ella le llama) no es correspondido y se siente una marioneta. En Mayo de 1935, harta de promesas fútiles, toma una sobredosis con unas 20 pastillas de Phanodorm (somnífero suave recetado para conciliar el sueño). Si hermana Ilse, que trabaja como asistente del médico judío Martin Levy Marx, le llama y este acude enseguida salvando la vida de Eva Braun. Por su condición de judío posteriormente emigró en 1938 a Estados Unidos. Hitler, una vez enterado del intento de suicidio y la salvación por el médico, decide que ambas hermanas y desde Agosto de 1935 vivan juntas en un apartamento de 3 habitaciones en Munich financiado por él. Promete pasar más tiempo junto a Eva Braun

Mientras tanto, el 15 de Septiembre de este año el Partido Nazi celebra un Congreso en Nuremberg bajo el lema de “Congreso por la Libertad” (Reichsparteitag der Freiheit). Se tratarán dos asuntos esenciales que marcarán definitivamente la geografía social y política de toda Europa. 

El primer punto es dar a conocer a los integrantes del Congreso los resultados de las presiones que ha ejercido Adolf Hitler sobre la Sociedad de Naciones consiguiendo el ansiado rearme alemán, que ya está en marcha quedando exento de sanciones internacionales y la devolución del Sarre con lo que Alemania dispone de más territorio propio y un aumento de recursos naturales con los que esta región cuenta. 

El segundo punto a tratar, y el más terrible, es el cúmulo de proyectos de ley ya redactados que Hitler trae bajo el brazo. En los mismos se dispone la parcial exclusión de los ciudadanos judíos alemanes en la vida política, militar y social de Alemania tales como la “Ley para la protección del honor y de la sangre alemanes” y la “Ley de la ciudadanía del Reich”; estos proyectos de ley son inmediatamente aprobados, considerados como Leyes y conocidos desde entonces como las “Leyes de Nuremberg” siendo promulgadas este mismo día. 

Las consecuencias de estas Leyes de Nuremberg son inmediatas; un judío no puede tener empleados arios o tocar una bandera alemana, se les retira la ciudadanía germana (no pueden votar) y hasta se disuelven los matrimonios entre judíos y arios.

Adolf Hitler ha decretado que el odio hacia los judíos alemanes sea legal.

  EL GOLPE FRÍO
      EL FÜHRER COMO CABEZA DEL EJÉRCITO ALEMÁN

Si bien el Partido Nazi ostentaba el poder en Alemania y Adolf Hitler daba muestras de desear una guerra expansionista en busca de su tan repetido lebensraum (espacio vital), ciertos sectores militares no estaban de acuerdo en comenzar un conflicto bélico por considerar que Alemania aún no estaba preparada para una guerra abierta. 

El 5 de Noviembre de 1937 Adolf Hitler convoca una reunión en la que participan Konstantin von Neurath como Ministro de Asuntos Exteriores (hasta el 4 de Febrero de 1938), el General Werner von Blomberg como Ministro para la Guerra y diversos altos mandos militares como el General Werner von Fritsch. Quiere asegurar el lebensraum que Alemania necesita para su expansión mediante el diseño de un programa de recuperación de aquellos territorios perdidos por el Tratado de Versalles como Austria y Checoslovaquia y la posterior invasión de países limítrofes poniendo a Polonia como objetivo prioritario. Este programa da a entender que la guerra será un hecho inevitable.

Los Generales von Blomberg y von Fritsch coinciden en decirle abiertamente a Hitler que se oponen a una guerra generalizada por lo que al acabar la reunión el Führer este se ve contrariado y enfurecido. Ambos Generales constituyen un obstáculo en sus proyectos y decide acabar con ellos pero son demasiado conocidos en los círculos sociales germanos e influyentes en la vida política por lo que, para acabar con ambos Generales, debe ser sutil y cuidadoso. Hitler ordena a su jefe de la Gestapo Heinrich Himmler que utilice los medios necesarios para acabar con las carreras militares de von Blomberg y von Fritzch a fin de destrozarlos política, militar y socialmente ante Alemania. 

Himmler se reúne con Hermann Goering y Reinhard Heydrich y preparan pruebas falsas junto a datos personales perjudiciales. A este complot se le llamó “el golpe frío”.

El complot se pone en marcha y empieza contra el General von Blomberg; viudo, contrae matrimonio el 13 de Enero de 1938 con una joven procedente de un estrato social más bajo y por este motivo es rechazado entre la oficialidad del ejército. Goering le lanza la acusación de que su nueva esposa había sido una prostituta de los bajos fondos y es obligado por el mismísimo Adolf Hitler a divorciarse. Blomberg se niega rotundamente al divorcio y el 26 de Enero, bajo la amenaza de airear públicamente el pasado de su esposa, es forzado a dimitir de todos sus cargos políticos. El primer obstáculo ya ha sido eliminado.

La segunda parte del “golpe frío” se dirige contra el General von Fritzch; soltero empedernido por su fuerte compromiso y dedicación a la carrera militar, Fritsch nunca fue visto en compañía de mujeres lo que facilitó que Himmer y Heydrich presentasen pruebas falsas de una supuesta homosexualidad y sometido a un manipulado juicio presidido por Goering. Declarado culpable de homosexualidad, es obligado a cesar en todos sus cargos políticos, degradado de rango militar y pasar a retiro. Para 1939 será absuelto, readmitido en su puesto de General y enviado al frente en donde murió en combate este mismo año durante la conquista de Varsovia (Polonia)

Con la eliminación de estos dos Generales, Hitler ya no tiene opositores militares que puedan hacerle sombra en sus ideas expansionistas. El 4 de Febrero de 1938 Adolf Hitler se nombra así mismo como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas alemanas.

  INVASIÓN A POLONIA
      EL INICIO DE LA II GUERRA MUNDIAL

Son las 4 horas y 26 minutos del día 1 de Septiembre de 1939. El plan “Fall Weiss” se pone en marcha cuando una escuadrilla de la Luftwaffe compuesta por 3 aviones Stukas (bajo el mando del Capitán nazi Bruno Dilley) dispara sus ametralladoras contra el doble puente fronterizo (tiene una calzada para vehículos y una línea de ferrocarril) que atraviesa el río Vístula y que une la población alemana de Dirschau y la polaca de Tczew. Los disparos desde el aire consiguen cortar los cables que conectan los explosivos situados en los pilares del puente y el detonador evitando temporalmente su voladura. En la estación de Dirschau se encuentra esperando un convoy blindado repleto de soldados alemanes equipados con artillería dispuestos para la invasión. Los ingenieros del ejército polaco consiguen arrastrarse por el terraplén del margen derecho del Vístula y volver a conectar los cables que unen el detonador con los explosivos por lo que a las 6,30 horas destruyen el puente. Estos disparos alemanes contra el puente fronterizo marcan, bajo mi punto de vista, el inicio de la II Guerra Mundial.

Días después, el 17 de Septiembre, las tropas rusas, compuestas inicialmente por más de 450.000 soldados, entran en Polonia atravesando las tierras fronterizas orientales y conocidas por “Kresy Wschodnie”. Polonia está invadida e irremisiblemente destinada al sometimiento y a una casi total destrucción.

Italia no ha participado en la invasión a Polonia; la falta de recursos militares ha dejado sólo a Hitler como agresor único dejando sin validez el Pacto de Acero.

Francia y Gran Bretaña, como países aliados con Polonia y viendo que Italia se retira de la agresión a Polonia, declaran la guerra a Alemania lo que casi alegra a Hitler ya que fija a ambas potencias como próximos objetivos a invadir y no necesita excusas para hacerlo, desde ahora son sus enemigos. El detallar la invasión a Polonia por el III Reich y la URSS se sale de la línea de este libro por lo que dejo al lector leer obras especializadas.

Puedo considerar que a las 4,26 horas del 1 de Septiembre de 1939 el Führer Adolf Hitler, como principal cabeza del III Reich, se ha convertido en el responsable de la II Guerra Mundial. Los acontecimientos a partir de este día sumirán al mundo entero en un terremoto en el que Hitler será el epicentro. Como detallaré más adelante, la II Guerra Mundial no solamente consistió en la lucha de Alemania por invadir Europa y la respuesta aliada para evitarlo, sino que aquellas tesis que Adolf Hitler ha mantenido vigentes como el lebensraum (espacio vital), sus conceptos filosóficos basados en Nietzsche (la dominación de los superiores sobre los inferiores), su odio a los judíos y sus infinitas ansias de poder parirán el genocidio nazi, el Holocausto. Adolf Hitler, el Dictador alemán, conseguirá añadirse el título de “el criminal más grande de la historia de la humanidad”.

  FRANCIA, EL CAMINO HACIA GRAN BRETAÑA

La nazificación de Europa planeada por Adolf Hitler no conoce el descanso; en 1939 invade Lituania, Albania y Polonia (comenzando la II Guerra Mundial aunque casi todos los historiadores hablen de que empezó con la declaración de guerra a Estados Unidos y Gran Bretaña), en 1940 invade Dinamarca, Noruega, Holanda, Bélgica y el 10 de Mayo de este año Francia que se rinde el 22 de Junio. 

El país galo brinda a Hitler la oportunidad de invadir Gran Bretaña como objetivo principal por su cercanía geográfica pero tiene una astilla clavada; París hace sombra a la capital nazi por la cantidad de extraordinarios monumentos y el valor cultural de sus museos; necesita valorar si destruir la ciudad o dejarla intacta. El 23 de Junio de 1940 Hitler visita la capital francesa junto a Albert Speer, que está diseñando edificios enormes de aspecto imperialista para cambiar el rostro de Berlín, pero se ve incapaz de arrasar tan bella ciudad; impide el bombardeo indiscriminado de París pero no pone obstáculos a que se expolie todo el contenido de sus museos. Las obras de arte de las pinacotecas parisinas; las que no han sido escondidas ante el avance alemán, serán robadas y enviadas a Berlín.

Hitler ve en Inglaterra una golosina que desea imperiosamente. Sus tropas nazis han recorrido miles y miles de kilómetros por Europa dejando la terrible impronta de la svástica pero este estrecho Canal de la Mancha, con 32 kilómetros de mar que separan el faro francés de Gris-Nez y la ciudad británica de Dover, es casi imposible de atravesar. 

Voy a hacer hincapié en los vanos intentos de Hitler por invadir Gran Bretaña ya que estos hechos históricos representaron la primera pastilla imposible de digerir para Alemania y los posteriores fracasos de sus tropas. Si hasta ahora Hitler solamente caminaba sobre victorias, desde este momento probará el amargo sabor de la derrota.

  OPERACIÓN LEÓN MARINO
      LA BATALLA DE INGLATERRA
      PRIMERA DERROTA NAZI

La Operación León Marino, diseñada por el Gran Almirante Erich Raeder en Noviembre de 1939 como parte del Plan Norte-Oeste, consistió en los preparativos para una primera y pequeña invasión a Gran Bretaña asegurando los puertos británicos y apoyados por la Marina italiana (que intentará eliminar parte de la flota inglesa) y otra posterior con mayores efectivos dispuestos a la invasión completa provocando una huída de la monarquía británica hacia Canadá.

El 21 de Mayo de 1940, a pocos días de la rendición francesa, Hitler se reúne en secreto con Raeder para tratar la invasión; Hitler, tras fracasar las conversaciones de paz con Gran Bretaña, se obceca en que se invada este país de inmediato sin sopesar la superioridad naval británica. Raeder le hace ver que la diferencia de fuerzas diezmaría la flota nazi, ya reducida debido al desgaste naval durante la invasión a Noruega entre Abril y Junio de 1940, por lo que finalmente se opta por comenzar un masivo ataque aéreo que redujese el control sobre cielo británico y permitir la posterior invasión marítima. 

En este momento hay tres factores con los que Hitler ni Raeder cuentan; por parte de la RAF británica disponen de un nuevo avión (el Spitfire) con mayor maniobrabilidad y armamento, la aparición del radar inventado por el físico inglés Robert Watson-Watt y que permitía localizar a los aviones nazis con antelación para hacerles frente inmediatamente y por el lado alemán la escasez de combustible. Debido a la falta de combustible para los aviones nazis, Goering ordenó que se dejasen de lado los ataques sobre el mar tanto a aparatos de la RAF como a convoyes aliados y se centrasen en combates sobre suelo británico.

El 15 de Agosto de 1940 comienza la Batalla de Inglaterra con la Operación “Día del Águila” (llamada así por Goering); 1.000 bombarderos y 700 aviones de la Luftwaffe realizan en 24 horas más de 2.000 incursiones sobre suelo británico causando graves daños a la RAF. Los aviones de Goering solamente han sufrido la pérdida de unos 40 aviones.

Hasta Noviembre de este año, la Batalla de Inglaterra fue cruenta. Aunque el número de aviones nazis era muy superior, la RAF optó por estrategias que permitiesen mantener activos su mayor número de aviones tanto en el aire como en los aeródromos. Levantaron muros de hormigón que separaban los aviones para en caso de ataque el incendio o explosión de uno no afectase al resto, crearon hangares falsos para que fuesen bombardeados por la Luftwaffe mientras los auténticos estaban camuflados, los aparatos en tierra eran cubiertos con lonas mimetizadas para evitar que fuesen localizados desde el aire... el ingenio británico mantuvo en jaque a la superioridad aérea nazi. En el norte francés hay más de 260.000 soldados alemanes destacados y dispuestos para entrar en Gran Bretaña. Jamás una bota nazi pisará tierra británica.

El 24 de Agosto el puerto de Londres es atacado por error (Hitler prohibió tocar la capital británica sin su permiso expreso) lo que dio pie a que Inglaterra preparase un bombardeo masivo sobre Berlín. La fecha para este bombardeo se preparó meticulosamente para Noviembre de 1940 cuando llega a Berlín el Ministro de Asuntos Exteriores ruso Molotov. Invitado por von Ribbentrop para demostrar el poderío nazi sobre Europa, la inminente derrota británica y realizar nuevos pactos conjuntos, los aviones ingleses comenzaron sobre Berlín un incesante bombardeo que obligó a Ribbentrop y Molotov a esconderse en un refugio aéreo. Molotov, sorprendido por las palabras de Ribbentrop que aseguraba la superioridad alemana sobre Gran Bretaña preguntó: “Entonces que hacemos escondidos en este refugio y quien está lanzando las bombas?”. 

En Noviembre de 1940 la Luftwaffe comienza a resentirse de la Batalla de Inglaterra; ha perdido entre 1.733 aviones (según Alemania) y 2.698 (según Gran Bretaña) por los efectos del radar que anula el factor sorpresa, por la mejora de sus modelos y armamento y por el desgaste de combustible ya que los aviones de la RAF tienen más autonomía permitiendo permanecer más tiempo en el aire cuando los aparatos alemanes deben abandonar los combates al vaciar sus tanques. Hitler ordena el repliegue de la Luftwaffe y desiste de la invasión deseada; por primera vez se ve humillado.

Desde entonces los bombardeos sobre Gran Bretaña no cesarán pero serán mucho menos frecuentes. Hitler no olvidará la primera derrota nazi. Sus ingenieros militares y de empresas contratistas trabajarán para el desarrollo de los primeros misiles que permitan una posterior invasión. Puede decirse que Adolf Hitler está herido levemente, pronto recibirá más heridas que acabarán con su III Reich. El Primer Ministro británico Winston Churchill, valorando el esfuerzo de la RAF durante la defensa de Gran Bretaña comentó su famosa frase:

Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”.

  ITALIA, PUERTA DE EUROPA

Tras la pérdidas alemanas en África y el consiguiente declive del III Reich, las Tropas Aliadas miran a Italia como puerta de acceso a la invasión europea. El ejército de Mussolini no está a la altura de otras fuerzas militares como las de Estados Unidos e incluso las alemanas y aunque en Italia están destacados numerosos efectivos nazis, el conjunto defensivo italo-germano en este país no representa una gran amenaza a la invasión aliada por el sur de Europa. Cuentan con que las bajas aliadas serán numerosas pero necesarias para la liberación europea ya que, de otro modo, la guerra se alargaría en el tiempo produciendo un desgaste de efectivos mucho mayor.

Las Tropas Aliadas determinan que la prioridad es conquistar Sicilia para, posteriormente, atacar a la bota italiana desde el sur; los planes se concretan como la Operación Husky en la que intervienen más de 160.000 soldados con 600 tanques y que comienza el 10 de Julio de 1943. 

Durante la noche del 9 al 10 de Julio, tropas aerotransportadas norteamericanas, británicas y canadienses intentan saltar sobre el sur y sureste de Sicilia aunque sin éxito debido a unas rachas de fuerte viento que dispersan a los paracaidistas; unas horas después se produce el desembarco anfibio encontrando una fuerte capacidad defensiva de las tropas italianas y alemanas. Los combates por el dominio de Sicilia son intensos y las bajas, tanto en buques como en soldados y tanques, son numerosas en ambos bandos.

El Rey de Italia Víctor Manuel III, harto de ser la marioneta de Mussolini, ve como el antaño poderío italiano se desmorona por la ya manifiesta debilidad del III Reich y por la invasión aliada en su país. A las 5 de la tarde del 25 de Julio de 1943 ordena que Mussolini sea detenido y depuesto de su cargo como Duce encargando al Mariscal Pietro Badoglio la formación de un nuevo gobierno que se incline hacia el bando aliado y pacte un tratado para detener el sangrado italiano. 

El 3 de Septiembre de 1943, tras largas conversaciones secretas en Lisboa entre el General italiano Giuseppe Castellano y generales norteamericanos y británicos, Italia y los países aliados firman el Armisticio de Cassibile por el que el gobierno de Badoglio permite una invasión sobre suelo italiano y ayuda para expulsar a las tropas nazis de Italia y evitar sus posibles represalias. El mismo día en que se firma el Armisticio comienza la invasión al resto de país aunque este no fue anunciado públicamente hasta el día 8.

A las 4,30 horas del 3 de Septiembre de 1943 comienza la Operación Baytown; 4 acorazados y diversos destructores y aviones ingleses atraviesen el Estrecho de Mesina y abren un nutrido fuego de artillería contra la región italiana de Calabria mientras que desde 300 barcazas desembarca el XIII Cuerpo Británico compuesto de la 5ª División también británica y la 1ª División canadiense. La resistencia italo-alemana es escasa por lo que las Tropas Aliadas avanzan liberando poblaciones como Catona, Bagnera o San Giovanni con los vítores de sus habitantes. La invasión aliada a Europa ha comenzado con cierta facilidad.

Al oscurecer el día del 8 de Septiembre la flota aliada, compuesta por más de 300 buques de todo tipo, se va posicionando frente a la costa de Salerno en medio de un silencio total y con la protección de la noche lo que permite que los soldados se vayan situando en las barcazas de desembarco. Ha empezado la Operación Avalanche. 

Sobre las 2 horas del día siguiente, 9 de Septiembre, un avión alemán en misión de reconocimiento localiza los buques aliados y las barcazas preparadas y da la alarma a las baterías germanas de la costa que comienzan a disparar sobre la flota. El cruce de fuego artillado entre la flota aliada y las baterías alemanas es tan intenso que la noche se convierte en día por las deflagraciones de los cañones. Mientras tanto los soldados aliados van desembarcando en las playas de Salerno, tomando posiciones en la costa y se adentran tierra adentro.

Con las primeras luces de este mismo día arranca la Operación Slapstick; buques británicos de la flota aliada entran en aguas del Golfo de Tarento y la 1ª División Aerotransportada desembarca sin oposición alguna ya que las defensas nazis habían huido durante la noche. Sólo unos poco soldados italianos se rinden directamente.

A partir de aquí los progresivos avances aliados hacia el norte de Italia son lentos debido a la fuerte oposición del ejército alemán; el relatar las batallas en Italia se salen de la línea de este libro aunque lo detallado hasta ahora ha servido para explicar el fracaso generalizado de Adolf Hitler y de cómo su III Reich se evapora ante sus propios ojos. Ya tiene el sur de Europa plagado de soldados aliados que llevan su nombre escrito en las balas de los rifles, el Frente Ruso le hostiga inflexible desde el este y presiente que desde el norte recibirá un fuerte castigo. No se equivoca. 

  OVERLORD, EL “DÍA D
      LA BATALLA DE NORMANDÍA

Según los informes recibidos por la Resistencia Francesa, la Luftwaffe en Francia sólo tiene 250 aviones operativos y la fuerzas terrestres están compuestas por los soldados necesarios para mantener la defensa de los búnkeres. No hay peligro para comenzar la invasión. 

Durante la noche del 5 al 6 de Junio de 1944 el General americano y Mando Supremo Aliado Dwight Eisenhower ordena que se reparta a cada uno de los soldados una carta firmada por él mismo en la que expresa la importancia de la inminente invasión y les anima a una lucha por la que Europa será liberada del nazismo hitleriano:

¡Soldados, Marineros y Aviadores de la Fuerza Aliada Expedicionaria!

Están a punto de embarcarse en la Gran Cruzada, por la cual se han esforzado todos estos meses. Los ojos del mundo están sobre ustedes. Las esperanzas y las plegarias de todos los que desean la libertad viajan con ustedes. En compañía de nuestros bravos Aliados y hermanos de armas en otros Frentes, llevarán la destrucción sobre la maquinaria de guerra Alemana, la eliminación de la tiranía Nazi sobre los pueblos oprimidos de Europa y la seguridad para todos nosotros en un mundo libre.

Su tarea no será fácil. Su enemigo está bien entrenado, bien equipado y curtido en la batalla. Luchará salvajemente.

¡Pero estamos en el año 1944! Ha pasado mucho desde los triunfos Nazis de 1940-41. Las Naciones Unidas han infligido grandes derrotas a los Alemanes, en batalla abierta, hombre a hombre. Nuestra ofensiva aérea ha reducido enormemente su fuerza en el aire y su capacidad de hacer la guerra en tierra. Nuestro frente doméstico nos ha proporcionado una abrumadora superioridad en armas y municiones de guerra, y ha puesto a nuestra disposición grandes reservas de soldados entrenados. ¡La marea se ha invertido! ¡Los hombres libres del mundo marchan unidos hacia la Victoria!

Tengo plena confianza en su coraje, devoción al deber y habilidad en batalla. ¡No aceptaremos menos que una Victoria Total!

¡Buena suerte! E imploremos todos nosotros la bendición de Dios Todopoderoso sobre esta noble y gran empresa.

Dwight D. Eisenhower

Amanecer del día 6 de Junio de 1944; el General Eisenhower da la orden esperada. 

Aviones y planeadores cargados con paracaidistas de la 82ª y 101ª Divisiones estadounidenses y la 6ª División Aerotransportada británica despegan desde Gran Bretaña rumbo a la Francia ocupada y caen tras las líneas alemanas con el objetivo de tomar y cortar las carreteras que dan acceso a las defensas costeras.

A la vez, el Mariscal de Campo británico Bernard Montgomery, al mando de las fuerzas terrestres y marítimas, pronuncia las palabras claves para el comienzo de la invasión: “Mickey Mouse”. Centenares de barcazas y transportes navales ligeros (para no embarrancar en las dunas sumergidas) parten de los buques de apoyo y se dirigen a las playas francesas denominadas en clave Gold, Sword (a propuesta británica), Juno (por Canadá), Omaha y Utah (estados norteamericanos). 175.000 soldados se dispersan por las arenas bajo un intenso fuego alemán cuyas ametralladoras modelo MG-42 fueron la principal causa de muerte entre las Tropas Aliadas.

Al anochecer del 6 de Junio la mayoría de las playas están tomadas por los soldados aliados lo que permite el desembarco del grueso de las tropas terrestres junto a tanques, artillería pesada y pertrechos que se dirigirán hacia la Ciudad de las Luces, París. Hay que liberar Francia.

El Desembarco de Normandía concluyó el 25 de Agosto de 1944 con la liberación de París pero dejó atrás cifras estremecedoras: En total y hasta esta fecha se enfrentaron 3 millones de soldados aliados contra 2 millones de jóvenes e inexpertos nazis. Si las Tropas Aliadas contabilizaron 68.000 muertos y casi 146.000 heridos y desaparecidos, Alemania sumó 150.000 soldados muertos y otros tantos heridos. La población civil de la región de Normandía también sufrió daños humanos y materiales considerables; murieron más de 14.000 personas y muchas poblaciones quedaron totalmente arrasadas por los combates.

Las consecuencias de Overlord para Europa han representado la democratización occidental; si el Desembarco de Normandía hubiese sido un fracaso las Tropas Soviéticas hubieran acabado con Adolf Hitler igualmente aunque con mayor coste en vidas, en tiempo y en recursos materiales pero el mapa político hubiera sido diferente. Gracias a los soldados Aliados que se sacrificaron en la Batalla de Normandía hoy es posible escribir sin censura su historia. He podido extenderme más en la descripción de tan loable hazaña pero considero que, respetando a autores más consagrados y preparados que yo, el teclear sobre estos hechos es robar el merecido protagonismo a libros que han sabido expresar fielmente el valor de aquellos soldados. Recomiendo al lector que, respecto a Normandía, lea obras con mayor rigurosidad histórica de la que yo aporto.

Adolf Hitler está en la plenitud de la locura; sus órdenes para defender Alemania incluyen ejércitos imaginarios con soldados inexistentes. Sus Generales del Alto Mando desean una rendición total a fin de ahorrar vidas; saben que la derrota está cerca y es inevitable pero Hitler no escucha a nadie. Quien no cumple ciegamente sus órdenes es inmediatamente ejecutado. 

La idea de un atentado para matar a Hitler ya se extiende entre sus propios hombres de confianza que ven con su muerte el fin de la II Guerra Mundial.

  BERLÍN, EL TROFEO ANSIADO POR STALIN

El ya muy mermado ejército alemán crea una línea defensiva para proteger Berlín; pretende hacer una resistencia eficaz en las colinas que rodean la localidad alemana de Seelow. El frente bélico es mucho más amplio pero Seelow es la recta final hacia Berlín por lo que el Ejército Soviético reúne a todos su potencial de guerra. A las 2 de la madrugada del 16 de Abril de 1945 más de 20.000 cañones rusos disparan sus obuses en todo el frente; Seelow, cuyas colinas dominan los alemanes, consiguen frenar el avance soviético en una batalla sangrienta (la Batalla de las Colinas) que produce numerosas bajas en ambos bandos.

Al Sur de Seelow el frente va cediendo y obliga a las tropas nazis a retroceder hacia Berlín con lo que el Ejército alemán emplazado en Seelow puede quedar rodeado. A pesar de que las pérdidas soviéticas son enormes, el día 18 se produce una ofensiva sobre las colinas dominadas por alemanes que terminan cediendo desplazándose hacia el Norte y dejando vía libre hacia Berlín. A 70 kilómetros tienen a un Adolf Hitler enloquecido que ya se ha escondido en el búnker de Berlín desde el 16 de Enero. Quieren su pellejo. 

Es el 20 de Abril de 1945; Adolf Hitler cumple 56 años. Su regalo no puede ser más incómodo: 300.000 soldados del 1º Frente Bielorruso, bajo el mando del Mariscal Gueorgui Zhúkov, toman los alrededores del Este y Norte de Berlín mientras que otros 200.000 del 1º Frente Ucraniano, con el General Iván Kónev al mando, lo hacen por el Sur. Los primeros obuses rojos alcanzan el extrarradio de la capital del III Reich.

Adolf Hitler está acorralado y su paranoia va en aumento. Sus disparatadas órdenes van dirigidas tanto a unidades casi extintas y lejanas para que se enfrenten a una fuerza soviética 10 veces superior como a otras que ya han desaparecido. 

Para el día 22 las noticias que llegan a Adolf Hitler son fatales. Apenas unas pocas unidades blindadas alemanas hacen una débil resistencia contra las enormes y bien pertrechadas Tropas Soviéticas. En la cúspide de su ira comienza a insultar a todos los Generales que le rodean a los que acusa de traición y cobardía ante el enemigo y sufre una crisis de ansiedad. Tras recuperarse de la crisis por fin acepta una realidad dolorosa: “La guerra está perdida”. Los Generales le ofrecen escapar de Berlín pero Hitler lo ha decidido y permanecerá en la ciudad hasta el final. Su mano derecha está temblorosa, más que antes. Según la enfermera de la Cruz Roja alemana Erna Fregel, Hitler envejeció 20 años en unos segundos. Ni siquiera se dio cuenta de que este mismo día su Ministro de Propaganda Joseph Paul Goebbels, su esposa Magda y los 6 hijos de ambos buscaron refugio en el Führerbunker del cual nunca saldrían vivos.

El día 23 se pierde la última defensa blindada que protege los exteriores de Berlín; las Tropas Soviéticas rompen el anillo que protege a la ciudad y al día siguiente la capital del agonizante III Reich está totalmente rodeada. Los combates se trasladarán a las calles berlinesas en luchas casi cuerpo a cuerpo.

Hitler intenta la resistencia a cualquier precio ante las Tropas Soviéticas; ordena reunificar un ejército compuesto de viejos veteranos de la I Guerra Mundial, de jovencísimos miembros de las Juventudes Hitlerianas y de soldados cuyas unidades ya no existen... Cualquier persona que sea capaz de sostener un arma deberá defender Berlín. La SS se encarga de evitar deserciones y, pistola en mano, amenazan a los defensores: “O se muere contra los rusos o por la SS”.

25 de Abril de 1945; la 69ª División de Infantería de los Estados Unidos llega a la ciudad alemana de Torgau y una patrulla de reconocimiento mandada por el Teniente Albert Kotzebue atraviesa el río Elba para evaluar su cruce y seguir avanzando. En la orilla opuesta estaba destacada la 58ª División de Guardias del Ejército Soviético con el Comandante Alexandr Gardiev al mando. Se cruzan un saludo y unas horas después se formaliza el histórico encuentro sobre el puente que atraviesa el río cuando el Teniente de los Estados Unidos William Robertson saluda al Teniente del Ejército Soviético Alexandr Silvashko. Puede decirse que Europa está liberada. 

Mientras, en Berlín, la resistencia que ofrecen los alemanes va siendo aplastada poco a poco mediante los disparos de los tanques contra los edificios y los “órganos de Stalin” o lanzacohetes Katyusha que arrasan las partes altas de la ciudad y a las que no llegan los cañones de los tanques. Al anochecer del día 25 las Tropas Soviéticas ya dominan casi el centro de Berlín. 

La defensa berlinesa ya ha perdido toda capacidad operativa; apenas tienen pistolas, rifles, algunas granadas anticarro y miedo, mucho miedo. El día 26 sucumbe el aeropuerto de Tempelhof y el 27 el Ejército Rojo domina el interior del Metro de Berlín. 

Hitler ya está escondido en su búnker, el Führerbunker, y está rodeado de sus más fieles servidores, aquellos que años atrás le ayudaron a alcanzar la Cancillería e instaurar el nazismo como forma de gobierno. El día 28 los soviéticos ya combaten en las calles cercanas al Reichstag e intentan buscar el búnker en donde el Führer está refugiado. Algunos Generales en el exterior ya desobedecen sus órdenes de resistir y se dirigen hacia el Oeste para entregarse a las Tropas Aliadas, más benevolentes que el Ejército Soviético. Mientras tanto Hitler divaga con ejércitos inexistentes. Sólo quedan 10.000 defensores entre viejos, niños y soldados que sólo desean volver a sus casas con vida.

Este mismo día Heinrich Himmler quiere acabar la guerra; se pone en contacto con el Conde Folke Bernadotte, Presidente de la Cruz Roja Internacional, para proponer un acuerdo de paz pero no lo consigue. Hitler se entera de inmediato y ordena fusilar a su enlace el General Hermann Fegelein mientras insulta al ausente Himmler llamándole “traidor

  EL BÚNKER: SUICIDIO
      EL FINAL DEL III REICH

Noche del 28 al 29 de Abril de 1945 y a 15 metros bajo el suelo de la Cancillería; Hitler llama al Teniente Coronel médico Werner Haase al que le pregunta sobre un método seguro y rápido para el suicidio; Haase le recomienda la ingesta de una cápsula de cianuro potásico y un inmediato disparo en la cabeza pero Hitler manifiesta sus dudas sobre la efectividad del veneno ya que el ahora traidor Heinrich Himmler fue quien le suministró las cápsulas que guarda y desconfía del contenido dudando si es cianuro. Para comprobar la eficacia de las cápsulas, Hitler le pide a Haase que le haga tragar una a su perra Blondi que muere segundos después. Las cápsulas de cianuro son válidas. Durante el 29 recibe la noticia de la muerte de Benito Mussolini y su amante Clara Petacci en el lago Como y la posterior exposición y linchamiento de los cadáveres en una gasolinera por lo que dará las órdenes necesarias para que tanto a él como a Eva no les pueda suceder lo mismo.

Pasada la media noche del 29 de Abril, Hitler reúne al personal a su servicio, a su secretaria Traudl Junge y al matrimonio Goebbels en una sala del búnker. Son los testigos de la corta y discreta boda civil, celebrada ante un funcionario del Registro de Berlín, entre Adolf Hitler y Eva Braun. Tras el acto ambos cónyuges toman un pequeño desayuno y Hitler llama a su secretaria Junge en una sala en privado; Junge, durante casi 4 horas, escribe las palabras del Führer redactando tanto su Testamento Político como el personal. A las 4 de la madrugada Hitler termina y se retira a descansar unas horas. 

A primera hora de la mañana del 30 de Abril Hitler recibe a su Ministro de Armamento y Arquitecto del III Reich Albert Speer; le da órdenes para que soldados imaginarios con tanques y aviones inexistentes arrasen ciudades. Speer mira al Führer y calla, la locura es obvia. Es despedido y abandona el búnker.

A media mañana llama a todo el personal sanitario del búnker a los que les agradece sus atenciones y les invita a salir del mismo antes de que lleguen las Tropas Soviéticas que ya están a unos escasos centenares de metros eliminando la débil resistencia que protege la fortaleza subterránea. Magda Goebbels implora a Hitler que no se suicide pero la decisión ya está tomada y sus lágrimas son inútiles.

Traudl Junge, su secretaria personal, observa al Führer; está callado, tenso, cabizbajo... ella intuye los acontecimientos. De repente Hitler ordena que todo el personal no necesario salga del búnker y se ponga a salvo. Pide que sus ayudantes personales, los Oficiales de la SS Otto Günsche y Heinz Linge, entren en el despacho; les da instrucciones precisas sobre como quemar su cuerpo y el de Eva tras el suicidio; deben ser incinerados inmediatamente y evitar que sus restos sean ultrajados. Es el medio día del 30 de Abril.

Günsche llama al chofer personal de Hitler, el fiel Erich Kempka, y le ordena que consiga 5 bidones de 40 litros cada uno para la incineración de los cadáveres. Por la escasez sólo consigue 4 bidones que, junto a cinco ayudantes, deposita en la entrada al búnker. 

Hitler come un plato de pasta junto a Eva y Junge, el silencio es total durante la comida que termina con una despedida afectuosa al personal que ha quedado en el búnker y entregando una cápsula de cianuro a cada uno de ellos. Pide a sus secretarias que salgan al exterior e intenten salvarse. Tanto Hitler como Eva también se despiden del matrimonio Goebbels; el fin está cerca. 

Son las 15,30 horas; Hitler, vestido con un uniforme militar de color gris, camisa blanca con la corbata negra y pantalón del mismo color y mostrando la insignia de oro del Partido Nazi y la Cruz de Hierro ganada en la I Guerra Mundial, saluda a sus ayudantes Linge y Günsche y pasa con Eva a su despacho privado. Linge y Günsche cierran personalmente la puerta y pasados 2 minutos oyen una sola detonación; esperan unos 15 minutos más y entran en el despacho encontrando a Adolf Hitler muerto en un sillón, doblado hacia delante y sobre sí mismo, con gesto de dolor por el cianuro potásico ingerido y sangre sobre su cara; una pequeña pistola Walther PPK del calibre 7,65 milímetros ha caído al suelo desde su mano derecha. Eva murió más rápido; tenía los ojos abiertos y se encontraba semi tumbada en el diván; la muerte le llegó enseguida por el cianuro y no le dio tiempo de dispararse con otra pistola Walter PPK aunque esta era del calibre 6,35 milímetros. 

Adolf Hitler, el Führer, ha muerto.

A las 16 horas del 30 de Abril de 1945 Günsche informa a todos los presentes en el búnker la muerte del Führer y Eva Braun y pide a Kempka que le ayude a subir los cadáveres al exterior para la incineración. Linge y Günsche suben el cuerpo de Adolf Hitler; Martín Bormann y Kempka cargan con el de Eva Braun. Los cuerpos, envueltos en alfombras, son depositados en el cráter de una bomba junto al búnker y Kempka es el encargado de empapar los cadáveres con gasolina y prender la llama pero el fuerte viento impide acercar una cerilla al combustible por lo que Bormann prepara una especie de improvisada antorcha que se la cede a Kempka el cual la arroja al cráter y comienza la incineración de los cadáveres. 

Esta misma tarde las Tropas Soviéticas luchan en las puertas del Reichstag y de la Cancillería que comparte patio con el búnker, están a 300 metros de la entrada. La caída de obuses obliga a todos a volver al interior del búnker sin la posibilidad de regresar para enterrar los cuerpos calcinados.

Tras entrar en el búnker, Martín Bormann llama por radio a Karl Doenitz y, ocultando la muerte del Führer, le informa de que ha sido elegido personalmente por Hitler como sucesor tras su muerte. Es una estratagema para ganar tiempo y, junto a Goebbels, preparar una negociación con las Tropas Soviéticas.

Al día siguiente es 1 de Mayo, Fiesta del Trabajo; el Ejército Rojo quiere conquistar el Reichstag para ofrecérselo a Stalin como regalo y los combates llegan al interior; finalmente consiguen acceder por el tejado y tomar el control del Parlamento alemán. Antes de la media noche del 30 de Abril la bandera rusa ondea en el mástil del Reichstag. 

Ya es 1 de Mayo; Goebbels y Bormann, desde el interior del búnker y con el mando tras el suicidio del Führer, ordena que se siga resistiendo ya que sus propuestas de rendición son rechazadas. En este punto mandan un radiograma a Doenitz comunicando la muerte de Hitler y en poco tiempo es el mismo Doenitz quien emite un mensaje a la nación alemana con un fondo musical de Wagner en el que indica que el Führer ha muerto heroicamente luchando hasta el final por la eliminación del comunismo. 

Goebbels está enloquecido y decide acabar con él mismo y toda su familia. Ya no tenía un líder a quien seguir; su ídolo ha muerto. Su esposa Magda ofreció a sus 6 hijos recostados en sus literas unos pasteles con fuertes dosis de tranquilizantes y una vez dormidos les inyectó una sustancia venenosa que acabó con la vida de los 6 niños cuyos nombres (Helga, Hildegard, Helmut, Hedwig, Holdine y Heidrun) comenzaban por la letra “H” en honor a Hitler. 

Goebbels había preparado su muerte y la de Magda; ordenó al oficial de la SS Günther Schwagermann que les disparase a cada uno en la nuca y que sus cuerpos fueran incinerados al igual que Hitler y Eva. Tras este suicidio asistido se llama por última vez al perpetuo fiel chofer del Führer, Erich Kempka, que suba al patio exterior del búnker la gasolina que quede. Los cuerpos de Goebbels y Magda son incinerados cerca de los de Hitler y Eva pero debido al poco combustible existente no llegaron a quemarse en su totalidad lo que permitió posteriormente a los forenses rusos identificar los cadáveres enseguida.

Sobre las 23 horas se da la orden de desalojar el búnker y comienza la fuga masiva de los moradores, saben que de ser capturados por las Tropas Soviéticas serán torturados sin piedad hasta morir.


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